Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año XIII
Edición Nº 3896
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 domingo, 19 de mayo de 2013 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Chat
Foro
Compras
Directorio
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Mapa de virus
Ocio
Reflexiones
Humor
TV online
Cine
Teatro
Salud
Radio online
Consciencia
Informática
Montañismo
Encuesta
¿Va Rajoy por el buen camino?
 
  No
  No sé
  Haz click para votar
   
 
 
  Contraportada 12/02/2010
La conjura de los imbéciles
Pepe A. de las Asturias (Elsemanaldigital.com)
 
P EPIÑO se ha desatado con esto de la conjura internacional contra su presidente. Sigue sorprendiendo hasta dónde pueden llegar con tal de no asumir culpas ni responsabilidades.

Este Pepiño es un genio. Hemos pasado en dos días de la confluencia planetaria a la confabulación planetaria. Lo importante para él es, en un alarde de responsabilidad infinita, que la culpa siempre es de otros. Da igual si es del Financial Times, del Independent o del Liberation; de Aznar, de Reagan, de Franco o de Marco Tulio, puestos a remontarnos; de la transparencia oral de Corbacho ("podemos casi afirmar que estamos ya casi probablemente en el ajuste final y habría que ver si puede producirse". Y este tío es ministro), de la patronal corrompida y capitalista o del traidor que maneja las encuestas del CIS. Da igual de quién, mientras la culpa sea de los demás. Y si es del PP, con más razón: "el PP encabeza el desprestigio de España en el mundo" con el objetivo de "destruir la imagen del Gobierno". Con un par.

Ahora resulta que, según afirma el estadista Pepiño, existe una especie de complot exterior contra España cargado de "comentarios apocalíticos que en nada benefician a nuestro país"; una campaña "perfetamente definida para demonizar al presidente del Gobierno"; y añade: "algunos han llegado a la conclusión de que sólo pueden ganar las eleciones destruyéndolo personalmente"; y como no estaba del todo satisfecho, ahondó más en la cosa: "nada de lo que está ocurriendo en el mundo, incluido las editoriales de algunos periódicos del estranjero, es casual o es inocente; todo responde a un ojetivo; en este momento estamos viendo que hay… eh… una, un ataque –hay que hablar con claridad- al euro, y hay que dar una respuesta"; y de paso, denunció "maniobras turbias y resistencias claras" por parte de los especuladores internacionales, que no quieren que se regulen los mercados "ahora que ven que estamos saliendo de la crisis". O sea, que el mundo entero se ha confabulado contra Mister Paz como antes los necios se confabularon contra Ignatius J. Reilly: "Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" citaba John Kennedy Toole a Johnatan Swift en su inmortal La conjura de los necios.

Y eso es lo que nos cuenta Pepiño: que la Prensa internacional (económica y generalista), el Gobernador del Banco Mundial, el Comisario Europeo de Competencia (compañero de Partido), el Gobernador del Banco de España, los Ministros de Finanzas europeos, el FMI, el FBI (el de la peluca-Llamazares), la CIA, el MI-6, el Mossad, The Fellowship (los del Desayuno Deuteronómico), el Vaticano, Intereconomía, Vocento, Planeta, Prisa (a ratos), hasta Barreda (el muy Judas)… o sea, todo el universo menos la SGAE, se ha confabulado contra el presidente del gobierno español y de la UE en una conjura de destrucción selectiva orquestada desde Génova 13. ¡Y luego dicen que Rajoy no tiene carisma!

O sea, que los 4 millones y pico (creciente) de parados, el 19,5% de tasa de desempleo, el déficit del 12%, la deuda pública estratosférica, el despilfarro autonómico y astronómico, la desconfianza extrema del mercado, las medidas anticrisis inexistentes o de cortísima duración (un par de horas o así), la ruina del campo, la farsa de la gripe A y los millones gastados en vacunas y mascarillas, las peligrosas tonterías de Garzón, el caos legislativo, el caso Faisán, lo de Benicassim, la ´colada´ de Mr. Bean, el arbitraje anti Barça, la lesión de Nadal… todo todito todo es consecuencia de la conjura peperocapitalista. La conspiración judeomasónica, a su lado, cosa de niños; como jugar a los clics, vamos.

Pero la conjura de los necios contra el genio Mister Paz se me antoja más la conjura del imbécil y sus imbéciles contra esta España que heredaron sanísima y ahora tienen ingresada en la UCI; y además de sus evidentes semejanzas con el estrambótico, inútil y desesperante Ignatius, yo le añadiría a nuestro genio particular la infantil estupidez de Mr. Bean, la simplonería mal interpretada de Mister Chance (Chancey Gardiner) y la torpeza mental del inspector Clouseau. Y puestos a comparar con los geniales personajes del genio Peter Sellers, al fiel Pepiño, el genio propagandístico del presidente del gobierno, lo que le va es el Dr. Strangelove de Teléfono Rojo, ¿volamos hacia Moscú? (S. Kubrick, 1964), el tenebroso y antipático asesor del presidente… y ex científico nazi. Aunque sólo sea por el dominio que tiene Pepiño de los famosos Principios de la Propaganda que definió, y tan bien manejó, su tocayo Joseph Goebbels. Por ejemplo:

Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo. (O sea, el PP. Ni los nacionalistas radicales, ni los islamistas, ni los talibanes, ni siquiera ETA. El PP, sólo el PP y nada más que el PP)

Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan." (La culpa del paro la tiene el PP porque no arrima el hombro; la crisis económica es culpa de Aznar y los neocón; todo es un invento del Financial Times, etc.)

Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

(Para los nazis fueron los judíos, para el PSOE todo lo que huela a "conservador").

Pues eso.
approval payday loan