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EGENERACIÓN se define como el partido del contribuyente, del ciudadano expoliado y saqueado por una casta parasitaria a la que es preciso desmontar para que la sociedad española pueda sobrevivir.
Regeneración se presenta y ofrece como el instrumento para regenerar el modelo político.
Regeneración surge de la sociedad civil. No hay en sus filas ningún político profesional, porque el objetivo de Regeneración es acabar con esa figura. De hecho, ningún miembro de Regeneración podrá estar más de ocho años en la actividad política.
Regeneración se agota en la sociedad civil. Jamás admitirá recibir fondos del contribuyente, del Presupuesto público, y así lo establece como compromiso firme en sus Estatutos.
Regeneración propugna la supresión de la financiación pública a partidos, sindicatos, patronales y cualquier otra organización social.
Regeneración busca la supresión de la cultura de la subvención, para primar el trabajo y la iniciativa.
Regeneración es contraria al Estado autonómico. Parte de la constatación de la evidencia de que las autonomías son insostenibles. Es imprescindible cerrar los parlamentos y los gobiernos autonómicos. Por ello, Regeneración no presenta candidatura a ninguna autonomía, ni lo hará nunca.
Regeneración considera que la democracia exige la plena división de poderes, de modo que es partidaria de la elección directa del presidente del Gobierno en circunscripción nacional y de los parlamentarios por distritos.
Regeneración es partidaria de conseguir con urgencia la independencia del Poder Judicial, modificando el Estatuto del Ministerio Fiscal, suprimiendo su dependencia jerárquica del Gobierno, y procediendo a la reforma del Consejo General del Poder Judicial de forma que sus miembros sean elegidos por los diferentes estamentos –jueces, fiscales, abogados, procuradores, personal administrativo de la Administración de Justicia- relacionados con el Derecho, sin interferencia alguna de los políticos.
Regeneración se declara enemigo del despilfarro, los privilegios y la corrupción, a los que combatirá con todas sus fuerzas y sin desmayo ni componenda.
Regeneración cree firmemente que esas nociones básicas son la solución para la grave crisis a la que ha llevado la casta parasitaria a la sociedad española. En ese sentido, la candidatura de Regeneración al Ayuntamiento de Madrid es la punta de lanza para abrir los debates, con carácter nacional, que lleven a alcanzar esos objetivos.
El Ayuntamiento de Madrid es un campo especialmente apropiado para proceder a su regeneración, porque la gestión del alcalde saliente es el ejemplo extremo de todos los males del sistema actual y la plasmación de los errores de gestión que están llevando a la ruina a los ciudadanos. La gloria del Ayuntamiento no puede edificarse sobre la miseria de los madrileños.
Partimos, pues, y nos enfrentamos a un desastre sin paliativos que ha disparado la deuda por encima de los 7.500 millones, si damos crédito a las cifras oficiales, que se pretende incrementar con otros 5.400 millones en el año en curso. El alcalde saliente ha empobrecido a los madrileños de varias generaciones, por lo que es preciso que Regeneración devuelva los criterios de cordura a la gestión del Ayuntamiento. El alcalde saliente tiene 1.520 asesores que cobran sueldos superiores a los 6.000 euros mensuales por no hacer nada. El Ayuntamiento tiene un parque móvil de 134 coches oficiales. El alcalde gasta tres millones de euros en subvenciones a los sindicatos, especialmente a UGT y Comisiones Obreras. El Ayuntamiento concede subvenciones a grupos y despilfarra en operaciones de imagen.
Todo ese gasto será suprimido por Regeneración. Los concejales de Regeneración nunca irán en coche oficial. La alcaldesa de Regeneración irá en coche oficial sólo a actos representativos. Se suprimirán los asesores. El número de altos cargos se reducirá al 10% y se extraerán preferentemente del funcionariado.
Regeneración prestará especial atención a aquellos grupos de funcionarios que presten servicios esenciales para los ciudadanos, como la Policía Municipal y el Cuerpo de Bomberos, atendiendo a sus justas reivindicaciones.
Regeneración dedicará cuantos desvelos sean necesarios al eficiente sector del taxi, eliminando lo que represente competencia desleal.
Regeneración suprimirá la tasa de basuras.
Regeneración eliminará los coches oficiales, manteniendo sólo dos, no para uso personal, sino en relación con actos representativos.
Regeneración procederá a una reordenación de los edificios municipales, tendiendo a la austeridad y a la eficiencia.
Regeneración sacará a pública subasta el edificio de Correos o Palacio de Comunicaciones, sito en la Plaza de Cibeles, para retornar el Ayuntamiento al emblemático edificio de la Plaza de la Villa.
Regeneración evitará el pago de alquileres de sedes de concejalías, mediante la utilización de edificios municipales actualmente vacíos.
Regeneración reducirá las concejalías, eliminando aquellas que no se corresponden con las competencias municipales.
Regeneración erradicará el afán recaudatorio en la relación con los ciudadanos, de forma que las multas se pongan sólo a las conductas irregulares que representen riesgos.
Regeneración reducirá la ORA a aquellos distritos céntricos de carácter comercial y de oficinas.
Regeneración asume el compromiso de que el Ayuntamiento pague las facturas a sus proveedores, empresas y autónomos, en el plazo de treinta días.
Regeneración establecerá una moratoria fiscal a los comercios que se vean afectados por obras municipales.
Regeneración suprimirá cualquier subvención a los grupos políticos.
Regeneración no permitirá el empadronamiento de ilegales.
Regeneración establecerá impuestos especiales a las clínicas abortivas, destinando ese dinero a madres que hayan dado a luz en situaciones de riesgo.
Regeneración se propone recuperar las Escuelas Aguirre –cuyo edificio actualmente ha sido dedicado a Casa Árabe- en sus fines originarios, indicados por el donante testador, como centro educativo para niños con pocos recursos.
Regeneración siempre gobernará el Ayuntamiento de Madrid atendiendo a los intereses de los ciudadanos, porque los candidatos de Regeneración no son casta aparte; son ni más ni menos que ciudadanos.