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E llama Brandon Mayfield, tiene 37 años y es abogado. Se convirtió al Islam a finales de los años ochenta. Fue detenido el jueves día 6 de este mes de mayo, en Portland, por el FBI. La Oficina Federal de Investigaciones cree tener la clave de la conexión americana del 11-M. Las huellas digitales del abogado coinciden en parte con otras, halladas en la famosa mochila con detonadores encontrada en la furgoneta de Alcalá de Henares. El pasado en el ejército de este abogado islamizado, como experto en explosivos, parece avalar la tesis de que pudiera haber una nueva pista acerca de la matanza del 11-M.
La noticia ha sido tomada con cautela en la Comisaría General de Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía, pues las huellas fueron obtenidas a partir de una superficie plástica por lo que no permite total fiabilidad. El cotejo realizado por nuestra Policía Científica, establece que las huellas de Bradley y las encontradas en la mochila sólo tienen ocho puntos característicos de coincidencia, por lo que no hay total fiabilidad en la identificación. Sin embargo, el FBI insiste en afirmar que su cotejo revela quince puntos característicos coincidentes.
Sobre los puntos característicos de coincidencia no hay unanimidad en las legislaciones de cada país. Por ejemplo, en Holanda se requieren 12 puntos, en Sudáfrica 7, y en España 12, aunque la Policía Científica aporta para total fiabilidad 15 puntos característicos. En USA no existe una regla fija en la cantidad de puntos que se necesitan para una completa identificación, y es el experto quien decide (en el juicio y bajo juramento) en base a un sistema denominado ACE-V, en el que no sólo valoran la cantidad de puntos.
De todas maneras, hay que reconocer que en el FBI hay muy buenos expertos, pero en lo que a impresiones digitales (vulgo huellas dactilares) se refiere dudo mucho que superen a los policías españoles de la Comisaría General de Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía.
Los expertos policiales hallaron las huellas dactilares en mañana del día de la matanza del 11-M. Se verificó que en los archivos estas huellas no figuraban. Por ello se pidió a Interpol que los datos fueran investigados.
El FBI contactó con los investigadores españoles. Mayfield estaba fichado decadactilarmente, pues había estado en el ejército y figuraba en su ficha. Las huellas parecían coincidir.
Además de las dudas existentes en el cotejo de las huellas dactilares, ninguno de los detenidos por el 11-M habría aportado datos sobre la posible implicación de un norteamericano. Además, en los registros de entrada y salida de España no aparece su nombre. Es posible que utilizara un pasaporte falso, pero aunque hubiera podido burlar los controles españoles es difícil que lo hiciera también con los norteamericanos.
Mayfield fue detenido como “testigo material” de los atentados pero no ha sido presentado ningún cargo contra él. Un portavoz del FBI dijo en rueda de prensa que no sabía hasta qué punto era sólido el caso y que la información de que disponían era muy reducida.
Mayfield, no es muy conocido como abogado, aunque tuvo cierta popularidad a raíz de defender a un tal Jeffrey Leon Battle en una disputa legal sobre la custodia de un hijo. Battle fue uno de los seis musulmanes de Portland acusados de ayudar a los talibanes y a Al Qaida, siendo condenado posteriormente.
Las posibilidades de que Mayfield sea extraditado a España son casi nulas, por lo que creemos que, a pesar de la expectación existente, nunca se sabrá si la mochila con los detonadores y dinamita viajó a Portland para que fuera toqueteada por Mayfield o bien éste viajó a Madrid para sobar los objetos que contenía. La “pista americana” parece que no nos va a llevar a ninguna parte.
AZIZI Y MÁS AZIZI
LA Policía Española tiene pruebas de que el presunto responsable militar de Al Qaida en Europa y protegido del CNI, el marroquí Amer Azizi, contactó con los autores de los atentados del 11-M. Sus huellas dactilares fueron halladas en la casucha de Morata de Tajuña en la que se debió preparar la masacre.
Es la primera prueba contra este activista en el sumario del 11-M. Hasta ahora, la sospecha acerca de la participación de este responsable de Al Quaeda había estado presente en las investigaciones, ya que conocía y mantenía relación con algunos de los principales implicados.
Azizi, se reunió en octubre de 2000, en Estambul con tres. Además a finales de 2002, “El Tunecino” pidió a Azizi que le proporcionara miembros del Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes. Azizi, casado con una española, dijo al Tunecino que no podía hacerlo, estaban fichados o encerrados en Guantánamo. Sin embargo, aprobó su plan ofreciéndose para que contara con el apoyo de Al Qaida.
LA PISTA BÚLGARA
LA policía búlgara ha puesto en libertad a una persona que había sido detenida el pasado día 8 de abril, identificada como Tony Radev, por su presunta participación en la preparación de los atentados del 11-M., al no encontrarse pruebas que lo vinculen con los ataques, según han informado fuentes policiales búlgaras. El detenido no estaba directamente relacionado con los atentados.
Tony Radev, de nacionalidad búlgara, salió de España el pasado 3 de marzo, y fue detenido en su país el pasado 8 de abril, aunque su detención no fue hecha pública por el servicio búlgaro de información hasta este miércoles pasado. Radev figuraba en papeles encontrados por la Policía española en los registros llevados a cabo en la investigación de los atentados.
Las autoridades españolas trasladaron a Interpol los nombres de Radev y de otras cuatro personas del Este europeo en la última semana del mes de marzo. Interpol incluyó todos esos nombres simultáneamente en sus listados de buscados. Algunos de ellos figuraban en papeles encontrados por la policía española en los registros llevados a cabo en la investigación de los atentados.
Además, en la investigación de los atentados se estableció la conexión entre los terroristas islámicos que perpetraron la masacre y traficantes de armas de origen búlgaro, que podrían haber vendido a los islamistas las armas encontradas en los restos del piso que alquilaron en la calle Carmen Martín Gaite número 40 de Leganés, y con las que mantuvieron el pasado 3 de abril un tiroteo con la Policía antes de que se suicidaran, o los suicidaran, que hay versiones que difieren de la oficial.
Hasta el momento no nos ha aclarado nadie quienes fueron los inductores de los atentados del 11-M, y parece ser que nunca lo sabremos, aunque algunos sospechamos de donde pueden haber venido los tiros. O mejor dicho, las bombas.
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