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O me ha sorprendido la noticia del recurso interpuesto por Rabei Osman el Sabed, El Egipcio, contra su extradición a España. Dicho recurso que demorará su entrega hasta octubre, por lo menos. Lo ha confirmado el ministro de Justicia, López Aguilar, quien ha dado por seguro que el presunto sería entregado a las autoridades españolas.
En el recurso presentado ante el Tribunal Supremo italiano, el defensor de El Egipcio alega que las escuchas telefónicas en las que el presunto terrorista asumía la organización de los atentados de Madrid, carecen de validez para ser utilizadas como prueba en el juicio, pues son ilegales. El Tribunal Supremo italiano será quien decida.
Hay que aclarar que si las conversaciones telefónicas intervenidas a El Egipcio fueran ilegales, supondría que saldría de rositas por “quebrantamiento de forma”.
Recordemos que El Egipcio huyó del piso de Leganés antes de que los demás se “suicidaran”. Lo que hace suponer, conociendo el paño, que el fugitivo bien pudo hacer una llamada al móvil conectado con el detonador y los explosivos y ”suicidar” a los demás.
Hace ya bastantes semanas que afirmé en un “Atando cabos” que la clave del 11-M estaba en las declaraciones de este fugitivo apodado El Egipcio -que en realidad es marroquí-, en las de Rafá Zuheir –confidente de la UCO de la Guardia Civil- y en la de los también confidentes de la Comisaría de Avilés Suárez Trashorras y su cuñado. No ha permitido la Comisión de investigación que declare ninguno de ellos, como bien suponía. Son los que saben demasiado.
Por otra parte se ha sabido que las investigaciones internas de la policía han esclarecido que el segundo vehículo utilizado por los terroristas del 11-M, el Skoda Fabia, no estaba aparcado en los aledaños de la estación de Alcalá de Henares el día de los atentados, por lo que tuvo que ser estacionado en esa zona días más tarde.
Se descarta que ese vehículo estuviera en la zona del atentado tanto el mismo día 11 como los siguientes. Los agentes de la comisaría de Alcalá revisaron minuciosamente la zona, comprobaron todos los vehículos e, incluso, realizaron fotografías de la calle donde estaba aparcada la furgoneta Kangoo.
Además, sobre la situación de ese Skoda Fabia han sido interrogados 42 agentes de la Policía Nacional destinados en la comisaría de Alcalá. Todos aseguraron que ese vehículo no estaba donde fue encontrado el día 13 de junio ya que habían peinado a conciencia la zona.
Las pruebas de ADN realizadas al material que había en el interior del coche dejaron claro que fue utilizado por lo menos por Mohamed Afalah, que actualmente está siendo buscado, y por el séptimo islamista que “se suicidó” en el piso de Leganés. Los dos están pendientes de ser identificados.
Que no me vengan con cuentos. Lo del Skoda Fabia es una pista más falsa que una billete de de siete euros. Alguien lo dejó en el lugar mucho tiempo después de la masacre, sin limpiar, y con ropas u objetos pertenecientes a los moritos que permitieron extraer sus huellas genéticas. Más claro agua.
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