Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año XIV
Edición Nº 4189
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 miércoles, 03 de septiembre de 2014 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Foro
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Ocio
Reflexiones
Humor
TV online
Cine
Teatro
Salud
Radio online
Consciencia
Informática
Montañismo
Encuesta
¿Va Rajoy por el buen camino?
 
  No
  No sé
  Haz click para votar
   
  Firmas Invitadas - Edición Nº 171
Semana del 6/10/2005
Manuel Fraga de mis memorias
secured payday loans online


Joan Pla
H A dicho Manuel Fraga que ya le queda “poco tiempo”, pero que pondrá, por su patria chica, toda la carne en el asador hasta su último aliento.
Y yo me pregunto:¿Perderá Fraga el poder en las elecciones de la semana que viene?
He aquí algunos fragmentos de lo que he publicado sobre Fraga, a veces a favor y a veces en contra, durante estos últimos treinta años:

“Obra en mi poder su última carta manuscrita de enero de 1993, en la que me felicita el año nuevo y me agradece el interés que me tomé por el estado de salud de su esposa, después del accidente que sufrió en la carretera. Les deseo, a Ud. y a los suyos, mucha prosperidad y aprovecho la ocasión para saludar a mis viejos amigos en Galicia, sobre todo a ese hombrecito con perilla y sin bigote, Jesús Pérez Varela, tan inquieto, que fue mi antecesor en la dirección de "El Imparcial" y que ahora le lleva el Gabinete de Comunicación en la Junta gallega.”

Pérez Varela ha subido a más altos cargos y hace ya bastantes años que sólo me entero de su sonrisa perenne en televisión. Rebatió un artículo mío en la prensa gallega, cuando intenté esclarecer su verdad ante las acusaciones que le hiciera el anterior líder del BNG que se sirvió de mi libro “La trama civil del golpe” para atacarle en el Parlamento gallego, pero Pérez Varela se salió por la tangente y contó un par de trolas que no se las salta un galgo. Con su pan se lo coma, tanto si pierde como si gana.

Volviendo a Fraga, haré memoria del incidente de Palma. Le decía yo a Fraga en uno de mis reportajes:

“Recordará que, después de aquel célebre y dramático encuentro que mantuvimos en Palma de Mallorca, concretamente en el Hotel Victoria y en presencia de Cruz Martínez Esteruelas y de la plana mayor de la derecha local, cuando Gabriel Cañellas no había saltado al ruedo de la política, hemos mantenido, que yo recuerde, tres o cuatro entrevistas más, de las que una de ellas se publicó en Madrid a cuatro planas. Estuve yo en su despacho de la calle Silva y la situación política estaba entonces al rojo vivo. Lo de Palma, cuando yo le puse la metáfora del verraco que se comía a todas las gallinas que encontraba a su paso en el corral de mi pueblo, igual que Ud. se comía a todos los periodistas que le preguntaban por lo de Montejurra, resultó violento y le obligó a dar aquel bote en el sofá y a exclamar, a voz en grito, que me iba a partir la boca, cosa que me dejó, pasado el susto, perplejo y muerto de risa. Menos mal, que estaba allí Cruz Martínez Esteruelas y puso calma en el ambiente. A Cruz, antes de que Franco le nombrase ministro, le conocía yo y nos tratábamos con absoluta cordialidad en las empresas de March donde ambos trabajábamos, a principios de los años sesenta. Cruz puso paz y, al final, acabamos la mar de amigos, cada cual con su berrinche.”

Recuerdo también aquello que sucedió en Madrid, siendo yo “adjunto a la dirección” de Pérez Varela en “El Imparcial”.

“Un mes o dos antes de que Tejero cometiese su delito de rebelión militar, recordará Ud. que tuvimos una comida en "Alfaro", en Madrid, en la que había varios generales, bastantes periodistas y varios políticos de diversa significación ideológica. Yo pregunté, en la sobremesa, a ver si los militares españoles de aquel momento, cuando todos los poderes fácticos del país parecían estar en contra de la línea política de Adolfo Suárez, defenderían a muerte el orden constitucional, en caso de que el "ruido de sables" que se percibía en el ambiente llegase a cuajar en realidad de golpe de Estado o si, por contra, serían otra vez insurrectos como lo fueron con Franco en 1936.”

En esa ocasión no fue el santo Cruz Martínez Esteruelas el que me libró de la zarabanda y de los cañonazos que querían pegarme los señores generales allí presentes. Fue Fraga, precisamente, el que calmó a quienes se sentaban a su lado y tuvo arte para explicarles que, en verdad, lo de Franco fue un golpe de Estado contra la República constitucional y que, si hubiese perdido la guerra, tal vez habría tenido que dedicarse a pintar cuadritos naif, en la cárcel, como hizo Tejero en la prisión de Figueras. Recuerdo que Fraga nunca dijo que lo de Tejero fuese, como mucha gente sabe y siempre creyó, una “acción institucional”.

Poco después de aquella pregunta mía en “Alfaro”, se produjo el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Lo que no se dijo en los medios de comunicación de aquellos días es lo que yo le había preguntado a Fraga antes y que quedó escrito y publicado en "La trama civil del golpe" (Editorial Planeta,1982), así como tampoco se atrevió nadie a comentar y a resaltar su postura, perfectamente reflejada en su respuesta textual a mi pregunta. Decía Fraga, concretamente: "...Actos gravísimos como el de Cartagena, o el más reciente del Ministerio del Interior, aquí en Madrid, revelan que hay un grave problema interno en el seno de las Fuerzas Armadas, que no tienen en este momento un especial respeto por el actual ministro de Defensa..."

De hecho, hubo algunos comentaristas que, desde la magnanimidad económica del último gobierno de Suárez, donde estaba mi amigo y paisano Josep Melià, se ocuparon en resaltar la gravedad de los acontecimientos de Cartagena, donde el general Atarés Peña tuvo una bronca estrepitosa con el teniente general Gutiérrez Mellado, y la gravedad incuestionable de otros acontecimientos antidemocráticos que sucedían por aquellas fechas. Nadie se tomó la molestia de investigar sobre el significado de aquella pregunta que yo le hice a fraga y que también se publicó: "¿Ha erradicado Ud. de las filas de su partido cualquier tipo de propensión anticonstitucional y de retorno al sistema en que, como años atrás, el poder militar prevalecía sobre el poder civil ?"

Todo aquello, ciertamente, pasó a la Historia y quedó archivado. Yo me vine a Mallorca y Fraga aterrizó en su pueblo y se hizo con la Presidencia del gobierno autónomo de Galicia.
Le decía yo a Fraga en uno de mis escritos:

“La primera vez que hablé con Ud. fue en la presentación del libro "Poemas de Somosaguas" de Lucía Bosé. Yo le había seguido por sus correrías turísticas de ministro de Turismo aquí en Mallorca, cuando mi paisano y buen amigo Gabriel Barceló inauguró su primer Hotel Pueblo y le nombraron a Ud. "alcalde de honor" de aquel poblado de vacaciones. Tenía Ud. entonces fama de ser muy duro y muy apabullante con quienes éramos, bajo aquel régimen de poderes absolutos, una especie de vasallos resignados. Y va Ud. y me dice textualmente: "He oído hablar de un libro que acaba de publicar sobre la historia de los periodistas en Madrid. Enhorabuena por el premio que le han dado". Me sentí anonadado, emocionado, meado de alegría y le dije ruborizándome: " Me gustaría mucho regalarle y dedicarle mi libro, señor ministro.
¿ Quiere que se lo mande a su casa ?" Y Ud. contestó, secamente: "No, señor. Yo me lo compro, cuando sea oportuno".

Quiero decir - y concluyo - que jamás nos ha unido el reparto de beneficios. Ni yo he podido regalarle mis libros, ni Ud. ha dispuesto de cargos o de trabajos que pudieran garantizar mi sustento y el de mi familia. Sólo una vez - y esto tampoco se ha dicho nunca - me recomendó Ud. al viejo Rato, para que me diese trabajo en sus emisoras de radio, cuando Domingo López Alonso se largó del país y no le vendió a Ud. "El Imparcial" y nos quedamos todos sin cobrar, en el puto paro, que es cuando Rosón, que en paz descanse, me mandó como Jefe de Prensa al Gobierno Civil de Baleares, con el gordo y entrañable Jacinto Ballesté.

Algún desinformado ha dado en creer que este jornalero de la palabra escrita y de las artes plásticas - pronto tendré exposición de pintura en Galicia - pertenece a su cuerda política. Ud., mejor que nadie, sabe que eso no es cierto, porque Ud. sabe que la única militancia impenitente que ejerzo es la de no pertenecer a ningún partido y la de admirar siempre, eso sí, al gallego que se fue a segar a Castilla y que fue tres veces
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
 
Otros artículos del autor:
Edición 487 - Un peine para un cabeza rapada
Edición 486 - El entusiasmo y la disfunción eréctil
Edición 483 - Poesía de rosas, gaviotas y toros
Edición 482 - Los acampados y ‘sálvese quien pueda’
Edición 481 - Historia robada
Edición 480 - La burra no vino a la cena
Edición 479 - La burra no vino a la cena
Edición 478 - Cobarde
Edición 477 - Autobombos y procesiones
Edición 476 - Zapatero vende un ‘burro’ en Oriente
Edición 475 - Gracias, por no tirarme a la papelera
Edición 473 - Parar la guerra
Edición 472 - El nepotismo, esa incesante fechoría del Poder
Edición 470 - 275.000 euros para Raúl
Edición 469 - Dios me libre de las medallas del Gobierno
Edición 468 - ‘Pan negro’: Vuelve a estallar la gresca
Edición 466 - Ismael, con ‘I’ de inmortal
Edición 465 - ‘Sólo la sombra de tu sombra soy…’
Edición 464 - ¡Oh, senadores de la patria mía!
Edición 463 - Uno añora…
Edición 462 - Incultura y fechoría
Edición 461 - Feliz 2011
Edición 461 - Un año más
Edición 460 - Creo que quiero creer que amo…
Edición 459 - Felicidades
Edición 459 - Alma de perro
Edición 458 - Como los polvos de aquel colega
Edición 457 - Wikileaks, nuevo código de credulidad
Edición 456 - Maruja, Lucrecia y el condón
Edición 453 - ¡Verás como yo me entere, colega!
Edición 452 - Dos Pepes
Edición 451 - Los mineros de Chile
Edición 447 - Sermoncillo de otoño
Edición 446 - Corrupción lingüística, como guinda del gran pastel
Edición 444 - Antes y ahora, esa vieja quimera
Edición 443 - 'Poner los huevos en tierra', decimos en Mallorca
Edición 442 - Sebastián Moreno y sus 400 páginas sobre los ‘chaqueteros’
Edición 441 - El pastiche
Edición 440 - La verdadera gran suerte
Edición 439 - 'Si yo fuese dictador en España…'
Edición 438 - Tan españoles y tan amigos
Edición 437 - Compatriotas impostores y esquizofrénicos
Edición 436 - Manos limpias
Edición 435 - Estatuto, fútbol, independencia
Edición 383 - Hasta luego, querido Baltasar Porcel
Edición 330 - Las más terribles 100 horas… de los Reyes-Luna
Edición 322 - Triturar libros y otras labores de un Director General
Edición 318 - Villalonga: un franquista tolerante, inteligente y progre
Edición 314 - Más allá de las victorias de Zapatero, de Rouco o de Rajoy
Edición 311 - Ser español, según Sánchez Dragó
Edición 310 - El Maharishi y Eduardo Bonnín
Edición 309 - Ya no vamos al ‘Gijón’
Edición 298 - Hola, Joana, querida tocaya…
Edición 295 - Don Josep Lluís
Edición 293 - Memoria histórica de pequeños detalles
Edición 292 - Gente de risa, por no decir de pena
Edición 291 - Vergüenza ajena
Edición 287 - Los juicios gloriosos de Umbra
Edición 282 - Artículo de opinión
Edición 280 - Me alegra infinitamente el retorno de García
Edición 279 - Testimonio
Edición 276 - En este viejo y zurrado corazón
Edición 275 - Votos y lectores
Edición 274 - Amigos, al margen de toda militancia y sectarismo
Edición 273 - Gane quien gane, felicidades
Edición 272 - Contento, pero no jodido
Edición 271 - Voto al Bien Común, ingenuamente
Edición 270 - De la mar de Ulises y de los amigos inmortales
Edición 269 - Los noventa años de Eduardo Bonnín
Edición 268 - La escandalera mediática
Edición 267 - Autoestima, encuestas 'onanísticas'... y un buen psiquiatra
Edición 266 - 400 curas vascos
Edición 265 - Bilingüe, gracias a Dios
Edición 264 - Blanca Sánchez de Haro y Carmen Planchuelo
Edición 263 - Recupero mi juvenil oración
Edición 262 - Mis deudas secretas
Edición 261 - Bajada de pantalones
Edición 260 - Retorno fugaz al barrio de las maravillas
Edición 259 - La Verdad, no tu verdad o mi verdad, sobre el 11-M
Edición 258 - Vieja amistad, creyente y muy católica
Edición 257 - La felicidad, contra viento y marea
Edición 256 - Alberto Closas, del ‘tinglado de la antigua farsa’ a la eterna verdad
Edición 255 - Carmen y Queca
Edición 241 - ‘Eixa Catalunya no és la nostra Espanya’, diría yo, en catalán
Edición 240 - ¿Quieres que te cuente cómo pasó?
Edición 228 - En memoria de Ávalos y de otros ilustres
Edición 227 - ¿De qué paz se está hablando?
Edición 226 - La semilla convertida en árbol frondoso
Edición 224 - Enfrentamientos y encabronamientos
Edición 223 - ‘A la vejez, viruelas’ o, también, ‘a la vejez, digitales’
Edición 222 - Maqueda dice que no tenemos derecho a vivir
Edición 221 - En el desmierde nacional, añorando a Dámaso Alonso
Edición 220 - Miguel Gila, en la trinchera roja del humor
Edición 219 - Ni rojo ni azul, sino todo lo contrario
Edición 218 - De Durán al PSOE, pasando por Roldán y por mi paisano Mesquida
Edición 217 - En memoria de Pla, 25 años después
Edición 216 - Homenaje a Tàvora
Edición 215 - Salud, Rocío. ¡Dios te bendiga!
Edición 214 - Me quedo en España, como un morisco de las Alpujarras
Edición 212 - La soñarrera
Edición 211 - Disfraces en la feria de los días
Edición 209 - Don Eleuterio, tercera entrega
Edición 208 - Que no me entero
Edición 207 - ¿Es pecado ser español de pensamiento, palabra y obra?
Edición 206 - Vuelve García, aleluya…
Edición 205 - In articulo mortis
Edición 204 - Del cielo y del amor con Elena Poniatowska y Joseph Ratzinger
Edición 203 - Con Bachelet: ¡Viva Chile, miér…!
Edición 202 - Las aguas fecales de la política de mi pueblo
Edición 201 - Del tiempo ‘inolvidable-inoxidable’
Edición 200 - Democracia, pluralismo, imparcialidad
Edición 199 - ¡Dios no pille confesados, querido Evo!
Edición 198 - Más admiración que desprecio: Felicidades.
Edición 197 - Internet y mis amigos
Edición 196 - Ángeles de la guarda y otros que no están en la LOE
Edición 195 - Con Tàpies, de madrugada, espantando diablos
Edición 194 - El general Franco y el Rey Juan Carlos
Edición 193 - Amigos míos: Ayudadme a rescatar una verdad histórica
Edición 192 - Manuela y su frase. La nación de Carod
Edición 191 - Estatuto español de Cataluña o l’Estatut català d’Espanya
Edición 190 - Dos consejeras de rompe y rasga: Lucía y Encarna
Edición 189 - Segunda entrega sobre Amilibia-Romero
Edición 188 - Luz y taquígrafos sobre un premio ‘desierto’
Edición 187 - Antonio baila eternamente... Era otro estilo
Edición 186 - Primeras impresiones: libro de Amilibia sobre Romero
Edición 185 - Progres y plurales
Edición 184 - Editorial en una humilde revista
Edición 183 - Va de asnos y de asesinos
Edición 182 - Monólogo en las últimas...
Edición 181 - La fe de Bono, pero menos da una piedra
Edición 180 - La otra ‘escopeta nacional’, versión Quintana-Otegi-Carod
Edición 179 - Los esbirros
Edición 178 - ¡Qué bochorno, señor Del Olmo!
Edición 177 - Memorias para la paz
Edición 176 - Cervantes era de izquierdas, republicano y catalán
Edición 175 - Sin darle más vueltas, naturalmente
Edición 174 - La esperanza
Edición 173 - Están de moda las novelas contra la Iglesia católica
Edición 172 - Ni orgullo ni leches. Amor y basta.
Edición 170 - 'Sí' al burro de Artà
Edición 169 - Carod predica en mi pueblo
Edición 168 - Humor, superioridad, desintegración de España
Edición 167 - Descanse en paz Lola Flores
Edición 166 - Hay que joderse con el acero toledano
Edición 165 - Maragall y su abuelo
Edición 164 - Ni rojos, ni franquistas. Al final, todos calvos
Edición 163 - Me alegro de volver a verte, Stephen Hawking
Edición 162 - Divagación de un perdido entre la multitud
Edición 161 - Ni ladramos, ni cabalgamos...
Edición 160 - Con Rosa Montero, memorias de vejentud
Edición 159 - Los éxitos de Julia
Edición 158 - Todos a la cárcel con Berlanga
Edición 157 - Miquel Àngel Nadal cuelga las botas
Edición 156 - De rabiosa actualidad o de pura literatura
Edición 155 - Vicente Aleixandre, libertad y amor
Edición 154 - Una nota sobre Tàpies
Edición 153 - Rafael Alberti... y toda la mar
Edición 152 - Españoles españolistas, catalanes catalanistas, imbéciles imbecilistas
Edición 151 - Renovación del presente
Edición 150 - Cabalgando con adorables colegas y maestros
Edición 149 - Acerca de 150 personajes importantes…
Edición 148 - El honorable Eleuterio…
Edición 147 - Sentimental y nostálgico
Edición 146 - Don Quijote y Sancho: 400 años
Edición 145 - Queridísimos:
Edición 144 - ¡Buen provecho, camaradas!
Edición 143 - Con Carmen Riera, a la luz del último azul
Edición 142 - Carod y los Zeta-Zeta
Edición 141 - Mis ministros de Defensa
Edición 140 - Mi añorado Cela
Edición 139 - Lola Flores, diez años después…
Edición 138 - San Josemaría, Trillo y yo, pecador…
Edición 137 - Sobre Pablo Neruda y su llama mortal
Edición 136 - Santandreu y el escándalo
Edición 135 - Juan se llamaba Magdalena
Edición 134 - Manuel Fraga, ¿incombustible?
Edición 133 - La verdadera grandeza
Edición 132 - Matías y Baltasar, mis amigos
Edición 131 - Soldado a la máquina de escribir
Edición 130 - Reflexión acerca de Franco
Edición 129 - Leyendo a Pere Gimferrer
Edición 128 - Rocío Jurado y su canción a la vida
Edición 127 - Los 'armarios' de la Santa Iglesia
Edición 126 - La hora de la verdad
Edición 125 - El polvo y Europa
Edición 123 - Don Pedro Escartín
Edición 122 - Jaume Santandreu y su premio gay
Edición 121 - Julio Caro Baroja, Carod e Ibarretxe
Edición 120 - Evocación de un paisano multimillonario
Edición 119 - El futbolista Nadal y el violín de la gloria
Edición 118 - Conchita Piquer, ‘Suspiros de España’ en los ‘Països Catalans’
Edición 117 - ¿De qué te quejas, corazón?
Edición 116 - Sermón de Santa Joaquina, 22 de mayo de 2004
Edición 115 - En defensa de mis lenguas propias
Edición 114 - Hostiles y afines: ¡Qué simpleza!
Edición 113 - Íñigo de la esperanza y de la cagada
Edición 112 - ‘Conducta impecable’, amén.
Edición 111 - Pla y Carod-Rovira
Edición 110 - ‘Don Camilo’, pero al revés…
Edición 109 - Mi pregón de Semana Santa
Edición 108 - Aranguren
Edición 107 - Julián Marías, filósofo de la España real
Edición 106 - Sermón de cuaresma
Edición 105 - 55 semanas, 220 artículos y viñetas
Edición 104 - Severo Ochoa, de grata memoria
Edición 103 - Josep Tarradellas, también era republicano
Edición 102 - Eduardo Bonnín, ese santo que se le pasó a Wojtyla
Edición 101 - Sabino Fernández Campo, “Sabinín” para los amigos.
Edición 99 - En memoria del cardenal Tarancón
Edición 98 - Julio Iglesias y el Museo de mi pueblo
Edición 97 - Guillermo Timoner, seis veces campeón mundial
Edición 96 - ¿Periodismo ‘insecticida’?
Edición 95 - Memoria al rojo vivo
Edición 94 - Carta abierta a Jordi Pujol
Edición 93 - Evocación de Pedro Rodríguez
Edición 92 - Sonia Martínez Alonso
Edición 91 - La madre que me parió, la republicana
Edición 90 - Evocación de Serrat y Cataluña
Edición 89 - Mi corazón se empaña
Edición 88 - Amores en el Caribe
Edición 87 - La foto que nunca devolví
Edición 86 - MIquel Barceló, mi querido paisano
Edición 85 - Antonio Skármeta y los millones de Planeta
Edición 84 - Centenario de Salvador Dalí
Edición 83 - El marcapasos de Fraga
Edición 82 - Amistad y coherencia
Edición 81 - 'Hora de vidas', querido Germán
Edición 81 - Las cintas de García Carrés (q. e. p. d.)
Edición 80 - Mi viejo amigo Amilibia
Edición 79 - Del todo a la nada y viceversa, Arturo
Edición 78 - Paco Rabal o el magisterio glorioso de la amistad
Edición 77 - A Miguel Delibes, viejo y entrañable amigo.
Edición 76 - Quiero cantar un fandango mallorquín
Edición 75 - Las crisis de Ma-Ma-Ma
Edición 74 - Memoria de Suárez y de Tejero
Edición 73 - Eternamente García
Edición 72 - Esquelas y amores de vejentud
Edición 71 - ¿Qué ha sido del 'Butanito'?
Edición 70 - El timo de Cañellas y su ‘best seller’
Edición 69 - Lo que se esfuma y Dios...
Edición 68 - Por el amor de una cultura
Edición 67 - Poetas, contrabandistas y borricas
Edición 66 - Sevilla, Colón, mi pueblo…
Edición 65 - ¿Inmigrantes españoles en España?
Edición 64 - ‘¡¡¡Joder, qué gorro!!!’, dijo un gallego.
Edición 63 - Carta de plural amor a Lara
Edición 62 - Diez cuentos de campaña, brevísimos
Edición 59 - Conocer al colega, por si las moscas
Edición 58 - La otra guerra del 25 de mayo
Edición 57 - Chumy y la pregunta inocente
Edición 56 - Portocolom de mis pecados
Edición 55 - Nacionalista... ¿por qué no?
Edición 54 - Anson, Lara y más prebostes de la patria mía
Edición 53 - Honor a 60.000 euros
Edición 52 - El gol de Kubala
Edición 49 - El gallo de ‘Pueblo’ y sus 200 plumas
Firmas
_
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfonso Berroya
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Gabriela Ardiles
Germán Lopezarias
Honorio Feito
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Ansebar
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José Manuel G. Torga
José Manuel G. Torga
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
Copyleft 2001-2014