Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año XIII
Edición Nº 3901
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 viernes, 24 de mayo de 2013 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Chat
Foro
Compras
Directorio
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Mapa de virus
Ocio
Reflexiones
Humor
TV online
Cine
Teatro
Salud
Radio online
Consciencia
Informática
Montañismo
Encuesta
¿Va Rajoy por el buen camino?
 
  No
  No sé
  Haz click para votar
   
 
 
  Firmas Invitadas - Edición Nº 159
Semana del 18/03/2005
Balance de un aniversario


José A. Baonza
L AS últimas declaraciones del profesor Rubio Llorente, en las que vuelve a enredar conceptos, manosear ideas y entretejer suspicacias –lo que se corresponde perfectamente con la trayectoria vital de tan eximio hermeneuta de la ciencia política--, no hubieran merecido otra calificación que la de extravagantes, de no mediar el preocupante dato de su instalación al frente del Consejo de Estado; pero, sobre todo, de no mediar –también-- la evidencia de que el presidente Rodríguez Zapatero, metido en el terapia adormecedora sobre “paz-ciudadanía-talante”, no sabe calcular con alguna precisión el coste añadido de su ignorancia en asuntos de Estado. Porque conceder a la presidencia del máximo órgano consultivo el papel protagónico para la definición del modelo constitucional supone el reconocimiento inmediato de sus limitaciones en la materia, al tiempo que proyecta hacía la ciudadanía la indigencia consustancial con la que se celebra el primer aniversario de su égida. Nadie mejor que él podía conocer los efectos previsibles del nombramiento para difuminar en la opinión pública los perniciosos efectos institucionales de su anunciada reforma y nadie con mayor autoridad académica para enmarañar la ya indisimulable vocación de cercenar la respuesta operativa del Estado ante las agresiones de quienes pretenden su liquidación por derribo, sea en el campo de la configuración territorial, sea en el no menos preocupante marco de la solidaridad financiera entre “nacionalidades y regiones”.

El señor Rubio Llorente es uno más, desde luego, en la ya fértil cosecha de disparates por la que discurren las decisiones presidenciales durante este último año, al que el señor Rodríguez Zapatero ha definido por el retruécano con valor de epifanía fundacional del “derecho” frente a los ocho anteriores regidos por la “derecha”. Un axioma tan evidente en la percepción de sus fieles que, incluso, tachan de impertinente recordatorio el acudir al catálogo de agresiones sufrido por el ordenamiento jurídico en esta efeméride: desde el abuso del decreto-ley para cambiar la legislación de los “ocho años indignos” –véase la paralización del Plan Hidrológico Nacional o la interrupción de los preceptos contenidos en la LOGSE--, hasta la urgencia por remodelar la cúpula del Poder Judicial o por subvertir las resoluciones vinculantes de la ONU, pasando por el traslado de la Comisión Nacional del Mercado de las Comunicaciones a Barcelona. Definir el Derecho en función de decisiones coyunturales de la voluntad, antes que como categorías permanentes de la razón, parece más propio del modelo “tercermundista” que caracteriza a los regímenes de Castro, Kirchner o Chávez –en la América hispana--, o al sultanato de Marruecos en los confines “habitacionales” de nuestra sensible frontera con el Magreb; por citar aquellos ejemplos más rutilantes del firmamento internacional en el que el Gobierno Zapatero ha puesto todas sus complacencias.

Vueltos al contexto de la reforma constitucional, el desafortunado encargo “preventivo” al Consejo de Estado para el diseño de sus líneas maestras hay que entenderlo en el nivel de incompetencia por el que discurre tan sugestiva entelequia. El presidente del alto órgano consultivo responde con fidelidad de lacayo al encargo del patrón y el presidente del Gobierno deja en cueros la remota posibilidad de introducir sensatez cuando se actúa solo al conjuro de los pactos de legislatura. La “hoja de ruta” perfilada desde el congreso socialista que elevase a “un tal Rodríguez” hacia la hiperbórea región donde se gestan los asuntos públicos no ha variado ni un ápice en su voracidad por diluir el concepto de España hasta llegar a la condición “balkanizante” de los sucesivos proyectos federalistas trufados de modernidad. Recorrido en el que, por cierto, ha sido indispensable el concurso de los sucesivos “comités de sabios” con los que Rodríguez Zapatero gusta difuminar sus irresistibles dotes de gobernante, tanto se trate de trocear los archivos históricos sobre la guerra civil como de modificar los criterios financieros con los que saldar el espantoso déficit por el que deambula la televisión pública del Estado.

No es de extrañar, entonces, que los españoles sigamos desconociendo el horizonte previsible de la anunciada reforma, ni que los tres supuestos de modificación previstos en la campaña electoral del pasado año (cambio en la línea de sucesión a la Corona, inclusión nominal de la Comunidades existentes, transformación del Senado en cámara representativa de la nueva configuración territorial) sigan siendo una cortina de humo bajo la que esconder el objetivo de la voladura o la maraña irresponsable de las desigualdades insatisfechas. Seguramente ha sido el ministro de Defensa quien mejor definiera el deplorable espectáculo de la dispersión semántica, cuando remitió a la escuela a quienes todavía no conocen la diferencia entre Estado, Nación, Comunidad, Sociedad o Colectividad: se le olvidó precisar, en cambio, que el primer necesitado de aprendizaje resulta ser el titular del Gobierno donde el señor Bono ha adquirido patente sustantiva como el “Pepito Grillo” (ministro) de Jornada.
approval payday loan
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
 
Otros artículos del autor:
Edición 283 - En la muerte de Gabriel Cisneros
Edición 226 - La ruptura consumada
Edición 225 - Hacer memoria
Edición 223 - La rosa y la serpiente
Edición 217 - El año de la (des)memoria
Edición 216 - ¡Viva Cartagena!
Edición 215 - Los tiempos de la crisis
Edición 214 - República no es un nombre de tango
Edición 213 - Una falsedad histórica
Edición 212 - El horizonte real de la tregua
Edición 207 - Memoria, Dignidad y Justicia
Edición 206 - ‘El que se mueva, no sale en la foto’
Edición 205 - Demasiados cadáveres en el camino
Edición 204 - Una Nación, un Estado...
Edición 203 - La Historia como pretexto
Edición 202 - Faltaba el Ejército
Edición 200 - La percepción del optimista
Edición 199 - Lectura de sinónimos
Edición 198 - Recuperacion de (toda) la memoria
Edición 197 - Hacia el corazón de Europa
Edición 194 - Estado de Autonomias o Autonomia de los Estados
Edición 157 - Las responsabilidades de Vera
Edición 156 - La vergüenza de El Carmelo
Edición 155 - Perplejidad en las vísperas
Edición 154 - El diálogo como trampa
Edición 153 - ‘Perjudican nuestra imagen’
Edición 152 - La trasgresión como sistema
Edición 150 - Auto-de-terminación por referendum
Edición 149 - La sonrisa de Zapatero
Edición 148 - ¿Pasividad o connivencia?
Edición 146 - La verdad no ha dicho la última palabra
Edición 145 - El “pin” de Maragall
Edición 144 - La desazón de ‘Prisa’
Edición 143 - Suspenso en ‘talante’
Edición 142 - ‘Paz, piedad, perdón’
Edición 141 - La dispersión de las lenguas
Edición 139 - Cerezas, ‘cuchipandas’ y claveles
Edición 138 - Contra ‘prisas’, serenidad
Edición 137 - El tópico del ‘Centro’
Edición 136 - La izquierda como tópico (y III)
Edición 135 - La izquierda como tópico (II)
Edición 134 - La izquierda como tópico (I)
Edición 133 - El recuento de las víctimas
Edición 94 - Final de partida
Edición 93 - De Virgen a Virgen
Edición 92 - ¿A quién le importan las victimas?
Edición 91 - Con sentido de Estado
Edición 90 - Unidad y uniformidad
Edición 89 - Los catalanes ante las urnas
Edición 88 - La ambigüedad recalcitrante
Edición 87 - Continúan las reflexiones electorales
Edición 86 - Jornada de reflexión para todos
Edición 85 - La memoria desviada
Edición 84 - La reforma constitucional
Edición 82 - La nación de la izquierda
Edición 81 - Retiradas en cadena
Edición 79 - Una furtiva lágrima
Edición 78 - España va (menos) bien
Edición 77 - Conflictos de verano
Edición 73 - El 'octavo' borrador
Edición 72 - Nueva lectura del neutralismo
Edición 71 - Técnica del tapado
Edición 70 - El hecho diferencial en la construcción europea
Edición 69 - ¡Míreme a los ojos, Sr. Tamayo!
Edición 68 - Cuestión de estado
Edición 65 - La regla d’Hont y los partidos ‘bisagra’
Edición 64 - Se les acabó el tiempo
Edición 63 - Lecturas inverosímiles
Firmas
_
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfonso Berroya
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Gabriela Ardiles
Germán Lopezarias
Honorio Feito
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Ansebar
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José Manuel G. Torga
José Manuel G. Torga
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
© Copyright Vistazoalaprensa, S.L. 2001-2012