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E llama la atención:
Que presuntamente demasiada gente conocía la trama de los explosivos de Asturias, incluyendo mandos del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil.
Que presuntamente Toro y Trashorras trataban de colocar los explosivos a ETA y tenían como transportista un miembro de la lucha antiterrorista de la Guardia Civil en Inchaurrondo. También presuntamente, estuvieron un tiempo planeando, (que no sé si lo hicieron, pero parece que sí) un viaje a Marruecos, con unos pasaportes falsificados por un nigeriano y un chileno, éste último huido a su país. El chileno ha despertado las sospechas de la prensa del país andino que se pregunta, al igual que su embajador en España, por qué las autoridades españolas no han pedido su extradición estando pringado hasta las cejas.
Que el coche bomba que ETA explosionó en Santander fue robado en el callejón del garaje de Trashorras. ¡Qué casualidad!
Que el transporte de la dinamita a Madrid coincidió en fecha con la furgoneta del convoy de la muerte de ETA, cuyos ocupantes, identificados como miembros de la organización terrorista vasca, llevaban un plano del corredor del Henares en que aparecían las vías de ferrocarril del trayecto de los trenes del atentado del 11-M.
Que el coronel responsable de la UCO, Hernando, es uno de los presuntos implicados en trama de robo de los fondos reservados cometidos cuando estaba Rafael Vera de Secretario de Estado.
Que presumiblemente (se ha publicado) Rafael Vera asesoró a la ejecutiva del PSOE el día del atentado del 11-M y posteriores. Se puso presuntamente en comunicación con sus contactos (afines ideológicamente) del ministerio del Interior que le informaban del resultado de las investigaciones. De esta manera, presuntamente, disponía el PSOE de información de primera mano antes que Acebes, a la sazón Ministro del Interior. Presuntamente no se daba cuenta que se la estaban metiendo doblada.
Que los terroristas 11-M no correspondían con los perfiles del terrorismo islámico conocido tras los atentados del 11-S. Los autores del 11-S no destacaban en nada que pudiera llamar la atención de las autoridades y diera lugar a una investigación. Aparentaban ser ciudadanos modelos, no se enfrentaban con nadie, pagaban puntualmente sus alquileres, etc. Mientras que los moritos de Lavapiés (todos chorizos y pelanas) son conocidos traficantes de drogas, con antecedentes, alguno de ellos incluso confidente policial. Además llama la atención en que todos ellos estaban o habían estado bajo vigilancia policial.
Que según las investigaciones periodísticas, los GEO que asaltaron la casa de los terroristas en Leganés presuntamente no cumplieron ninguna de las normativas o protocolos. Es más, los terroristas se percataron de la presencia policial por la poca discreción cuando rodearon la vivienda.
Que, como he dicho anteriormente, más que presumiblemente, era demasiada gente la que sabia del tráfico de explosivos en Avilés. En unas circunstancias en las que España es, desde hace cuarenta años, objetivo de los terroristas independentistas vascos es difícil de creer que no se le diera importancia a este tráfico ilegal (y asesino) de explosivos. La UCO y algunos mandos de la Guardia Civil `presuntamente sabían del tráfico de explosivos e incluso también presuntamente protegieron a los responsables, Trashorras y Toro.
Que el PSOE durante los últimos años de Aznar ha estado forjando relaciones con Marruecos y no ha dudado en oponerse a la política exterior de aquél gobierno. Marruecos ha sido siempre enemigo de España. Es más, nuestra situación diplomática siempre es endeble debido a cuestiones como el Sahara, Ceuta y Melilla.
Que hay que recordar que el atentado de la Casa de España fue posterior a la crisis de Perejil y la obtención del apoyo de EEUU. Cabe recordar que Marruecos aún no ha extraditado a uno de los terroristas del 11-M (curiosamente, su padre perteneció a los servicios secretos marroquíes) Ni tampoco ha querido identificar los teléfonos móviles a que llamó en fechas próximas al atentado.
Que el actual gobierno ha cerrado la comisión del 11-M, además de evitar la comparecencia de los confidentes policiales. También ha declinado la petición de extradición del terrorista que se encuentra en Marruecos (detenido en principio y puesto posteriormente en libertad). También el actual gobierno está teleledirigiendo la investigación policial para llevar el agua a su molino y ha decretado el apagón informativo a la sociedad española, publicándose solo informaciones de los pocos medios que no son afines al PSOE.
Que hace unos ocho años, en abril de 1997, el argelino Benesmail Abdelkrim fue detenido en Valencia junto a otros nueve terroristas del GIA. Entre éstos destacaba Allekema Lamari, emir del 11-M y uno de los terroristas que se suicidó (o fue suicidado) en Leganés. Abdelkrim, que estaba considerado por la policía como lugarteniente de Lamari, estuvo preso cuatro años en la cárcel de Ocaña. Los funcionarios de aquél centro penitenciario recuerdan perfectamente la gran camaradería que mantenía con los presos etarras. Entre sus amigos estaban los terroristas vascos Valentín Lasarte, asesino de Gregorio Ordóñez y Fernando Múgica, y Fernando Elejalde, también asesino de un funcionario de prisiones. Recuerdan los funcionarios que Abdelkrim se comportaba como uno de éstos.
Que en julio de 2001 Abdelkrim ingresa en la prisión de Villabona, en Asturias. Allí mantuvo una buena relación con los presos etarras, hasta el punto de que casi solamente se relacionaba con ellos. Benesmail, presuntamente, entabló allí amistad con el terrorista vasco Juan María Igarataundi y con el conspicuo miembro de Jarrai José Luis Camarero, que comentó acerca de él que <>
Que el terrorista argelino estaba presuntamente obsesionado con la actualidad informativa. Para estar al filo de la noticia, pidió una televisión a los presos etarras. Y leía los periódicos. Estaba obsesionado por ver cómo los aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas. Comentaba lo que leía en la prensa y veía en la televisión con los internos vascos. El diario Gara circulaba por las celdas. Entre ellos se llamaban hermanos.
Que en Villabona, Benesmail Abdelkrim coincidió con otros dos presos tristemente famosos. Nada más y nada menos que Los confidentes policiales Antonio Toro Castro y los marroquís Rafá Zouhier, imputados por los atentados del 11-M. Por aquellas fechas, presuntamente, Toro buscaba compradores para los 150 kilos de dinamita que tenía en su poder.
Que también, en el mismo año 2001, el dirigente del PSOE de Gijón (jefe de seguridad) y presidente de la Asociación Nacional de Amigos del Pueblo Palestino Al-Fatah, Fernando Huarte Santamaría, presuntamente se presentó al terrorista del GIA Abdelkrim y le envió revistas (escritas en árabe) a la prisión. Según informa un periódico asturiano, en diciembre de 2001, como consecuencia de sus contactos con Benesmail Abdelkrim, Huarte inició gestiones con una clínica dental de Gijón para que un odontólogo le pudiera practicar una endodoncia al terrorista.
Que el odontólogo le atendió en tres ocasiones. En todas ellas la clínica permanecía cerrada por motivos de seguridad. Huarte no solamente agilizó los trámites para que el preso pudiera abandonar durante horas la cárcel de Villabona, sino que él mismo abonó la factura del dentista. De todo ello, presuntamente, estaban perfectamente informados otros miembros relevantes del PSOE de Gijón. Huarte es el responsable de la seguridad de los actos más importantes que celebra el Partido Socialista en Gijón.
Que el Jefe de Seguridad del PSOE de Gijón mantuvo presunta y posteriormente varios encuentros con Benesmail en la cárcel. El último de ellos se celebró el 9 de octubre de 2004, siete meses después de los atentados de Madrid. El 24 de octubre de ese mismo año, la Policía hizo un registró en la celda de Benesmail. El terrorista escondió un papel en su bolsillo. En él estaban escritos los nombres de los sanguinarios etarras Henri Parrot y Harriet Iragi. Benesmail Abdelkrim es detenido (Operación Nova) por formar una célula que desde la cárcel planeaba volar la Audiencia Nacional.
Que se ha podido comprobar por gestiones practicadas en el Registro Mercantil que Fernando Huarte Santamaría es, más que presuntamente, administrador solidario de la empresa P.F. BROKERS INTERNACIONAL, S.L., registrada en Asturias en el año 1993 y que figura como activa. Parte del objetivo social de esta guarda relación con los derivados de la minería como adquisición, importación y exportación, venta y distribución de productos mecánicos, maquinaria, productos agrícolas, aceites, motores, filtros, carburantes líquidos y sólidos, minerales y carbones.
Que preguntado por el motivo de sus contactos con el terrorista, el socialista Fernando Huarte ha respondido al periódico asturiano que destapó la noticia que lo hizo por fines humanitarios, para ayudar a su rehabilitación. Preguntado si considera que alguien que desde la cárcel planea volar la Audiencia y quiere rehabilitarse, Huarte dijo que eso no estaba probado todavía. No han demostrado nada de los presuntamente implicados de la acusación que tienen. Y dice además sobre Abdelkrim que es una persona a la que cogieron en España, la metieron presa y todo el mundo tiene derecho a que se le ayude cuando está en una situación desesperada. Lo contrario no sería humano, me parece a mí. Eso dijo.
Que Huarte ha realizado presuntamente viajes a Oriente Medio y considera a Yaser Arafat uno de los mayores estadistas de nuestro tiempo. Alega que no tiene que justificar nada. Era un preso que tenía necesidad de ayuda humanitaria y nosotros la prestamos a cualquier persona proveniente del mundo árabe pues para eso es el presidente de la Asociación Nacional de Amigos del Pueblo Palestino y Al-Fatah.
Que la situación de Benesmail no era, presuntamente, tan necesitada puesto que el jefe de la célula islamista del 11-M y presuntamente suicidado de Leganés, Allekema Lamari, le mandaba mensualmente dinero a Villabona. Recibió el último giro el 6 de marzo de 2004 por un importe de 150 euros.
Que presuntamente, conspicuos miembros del PSOE, estuvieron en el ajo.
Que para ministro del Interior hay que saber y valer. Lo digo por Acebes, que cuando lo veo por la televisión me da el mismo yuyu que cuando sale el sonriente y engolado ZP. Acebes se debía haber dedicado a otra cosa. Su actuación durante su etapa ministerial fue, para mí, absolutamente impresentable. No puso cerca de sí a personas capaces y además, afines ideológicamente.
A causa de ello (entre otras cosas) se pusieron las bombas el 11-M, que masacraron a 192 personas, hirieron a más de mil quinientas y les destrozaron la vida. El atentado se pudo haber evitado, simplemente, estando bien informado, como era su obligación.
Acebes no se enteraba de nada. Ni parecía querer enterarse.
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