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AITE PAGAZAURTUNDUA, Pilar Ruiz Albisu, Gotzone Mora, Rosa Díez, … son el paradigma en que deberían mirarse los dirigentes del partido socialista, tanto Patxi López, aupado por Jáuregui con la anuencia de Rodríguez Zapatero, —tras la defenestración de Nicolás Redondo Terreros—, como el hoy presidente del gobierno de este país llamado de momento España.
María San Gil fue recibida por Patxi López como convidada de piedra en la humillante entrevista, celebrada, por cierto y no por casualidad, cuatro días después de recibir con los brazos abiertos y la sonrisa de oreja a oreja a las tres representantes de etasuna, para cubrir el expediente de lo políticamente correcto; y ni así pudo representar el papel del político responsable que “quiere gobernar con todos los ciudadanos”.
No esperaba que las mujeres más representativas de su partido, junto a Nicolás Gutiérrez, iban a reprobar públicamente su desprecio por una mujer luchadora, íntegra y de palabra representante de gran parte de la ciudadanía constitucionalista en el país vasco. Tampoco esperaba la carta de la madre de Joseba, Pilar Ruiz, —“Carta a los nuevos ciegos”—, donde criticó con dureza la negociación con los terroristas y la reunión con las portadoras de la enésima máscara de Batasuna.
En el colmo de la prepotencia, tras la carta de Rosa Díez, Maite Pagazaurtundua, Nicolás Gutiérrez y Fernando Savater, replica sin vergüenza alguna invitando a los militantes Rosa y Nicolás a marcharse del partido. No nombró a Maite, en un ejercicio de cinismo incalificable, por ser víctima del terrorismo de ETA. Pero se encontró con la horma de su zapato zapateril: Maite Pagaza no admite condescendencias malintencionadas. Se reafirma en lo que expresaron en la carta abierta “Querido Patxi”. Así se dirige al cacique que pretende acallar las voces de los disidentes en el seno del partido. Porque no quita lo cortés a lo valiente, le recuerda que aun con el dolor de su hermano asesinado, ella no está mermada en sus facultades para discernir y realizar la crítica al encanallado partido, al menos, en lo que se refiere a su directiva.
Mujeres que no logró acallar el nacionalismo obligatorio ni la banda asesina, no callan tampoco ahora, cuando su propio partido pone al pie de los caballos a los mejores socialistas, a quienes sufren en carne propia el desgarro de la zarpa de los matarifes, el acoso nacionalista y por si fuera poco, el de su propio partido.
Mujeres que, como las demás víctimas de la dictadura y el terror nacionalista, sienten la traición a los muertos, mutilados, heridos, secuestrados, amenazados, extorsionados, que no callan ni callarán frente a la canallada de los hoy líderes del partido en el poder. El acoso y derribo del PSE-PSOE contra Gotzone Mora se extiende como una siniestra mano parda sobre Rosa, la familia Pagaza, María… sobre las víctimas, muertas y vivas, del terrorismo ETARRA; y ahora de la ambición de poder a cualquier precio.
Son muchos más, tanto hombres como mujeres, socialistas y votantes, los que indignados ante la política de compra-venta de Rodríguez Zapatero, seguida por López a pies juntillas, los disidentes. Son sobre todo, las víctimas que el gobierno y sus socios tratan de acallar ante la manifestación convocada para el once de junio en Madrid.
Y es que otorgar patente de corso a Carod Rovira, Ibarretxe, Otegui y ETA (que vienen a ser lo mismo), es la mayor infamia que haya cometido un gobierno en “Estepaís”. Hoy quien dirige la orquesta, es Carod de Perpignan, batuta amenazante en ristre: “O nos das lo que queremos o te retiramos nuestro apoyo”. Aplausos del peneuve y congratulaciones de Otegui, corifeos de la maniobra suicida de ZP.
Esa esperanza, la que nos aportan María, Maite, Gotzone, Pilar… Mujeres con mayúscula, a quienes ni las amenazas ni la muerte consiguen amordazar, y la voz de las víctimas de los matarifes nacionalistas, es lo que nos hace creer a tantos ciudadanos que merece la pena luchar, resistir y continuar oponiéndonos rotundamente, con palabras y hechos, a la canallada vestida de talante de zp y su rebaño-clientela. Todo para conseguir pasar un par de años más en el poder, por más cadáveres que moralmente profane junto a quienes los despojaron del derecho a vivir, sobre los ciudadanos que le votaron aquél nefasto 14 de marzo tras la masacre del 11-M, ninguneando a más de diez millones de españoles que no le votamos, y seguramente de muchos más que hoy se arrepienten de haberle otorgado el voto.
El día 11 de junio, en Madrid, muchos más estaremos con las víctimas, apoyándolas y agradeciéndoles que no se rindan, a pesar del terrible dolor y el ácido que zp vierte en sus heridas. Ése día, las Mujeres socialistas auténticas, estarán junto a otras mujeres y hombres exigiendo dignidad y respeto.
Si permitimos que zp y sus socios consumen su felonía, no sólo tendremos un presente inquietante, sino que posiblemente tampoco tendremos futuro.
Bien dijo Pilar Ruiz, la madre de Joseba, asesinado, a Patxi López: “Quien pacta con traidores es un traidor”.
A todas ellas, a todas las víctimas, a todos los disidentes, GRACIAS.
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