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OMO era previsible, ETA hizo estallar el pasado día 24, en Madrid, a las 9.30 horas, una furgoneta bomba Renault Express con la matrícula sin doblar, en cuyo interior habían colocado una mochila con unos 20 kilos de explosivo y un detonador conectado a un teléfono móvil. Milagrosamente no hubo víctimas mortales, pero unas cincuenta personas tuvieron que ser atendidas de lesiones de carácter leve por el Samur en la misma zona de la explosión. El explosivo podría ser cloratita o amonal. Los testigos señalaron que había sido una detonación de gran intensidad. La furgoneta bomba quedó reducida a un montón de hierros retorcidos y varios coches aparcados al lado de ella, o cerca, quedaron calcinados. La columna de humo podía verse desde distintos puntos de Madrid.
Escuchaba por la radio esta noticia cuando me pregunté, como muchos españoles, si pudo participar ETA en la masacre del 11-M. Bastantes indicios así lo apuntan.
El primero de ellos es que Abdelkrim Bensmail, subordinado de Lamari y uno de los supuestamente implicados en el 11-M tenía en su celda una agenda con las direcciones y teléfonos de dos históricos de ETA, Henri Parot y Harriet Igari, ambos también en prisión. Uno de los anotados primorosamente en la citada agenda, Henri Parot, formó parte del denominado Comando Itinerante de ETA o Comando Francés, formado por él mismo, su hermano Jean Parot y Jacques Esnal. Este comando fue presumiblemente desarticulado cuando la banda terrorista estaba bajo la dirección de Mujika Garmendía. Luego se uniría al Comando Itinerante una especie de falso comando, en el que estaba integrado José Luis Urrusolo Sistiaga.
Urrusolo Sistiaga escribió una carta a Carmen Guisarola Solozábal, Carmen, en la que expresa sus temores de que hubiera sido ETA la autora material del 11-M. Sistiaga sí conocía perfectamente los entresijos de la banda para saber que, aunque los demás comandos no lo supieran, existía la posibilidad de que fuera ETA la autora de la masacre, precisamente por la manera de operar.
LA CARTA
SISTIAGA también había recibido un mensaje que relacionaba a ETA con el terrorismo islamista y con otro dirigente de la banda. Se trataba de una carta enviada por un islamista internado en una cárcel francesa y con fecha 12 de septiembre de 2001, exactamente 24 horas después del atentado de Nueva York. La carta iba dirigida al histórico de ETA José Luis Urrusolo Sistiaga, preso en Soto del Real.
Decía: "¿Has visto lo que ha pasado en Nueva York?... Ja, ja,ja. En una palabra, ¡magnífico! La teoría del terror aplicado en su pureza... La nada. Fue un regalo magnífico para mí. He visto el coronamiento de mis ideas teóricas. ¿Te acuerdas, Joseba, hace cuatro años cuanto te hablaba de la teoría de las cargas...? Todavía me quedaré en Francia año y medio. Durante ese periodo puedo ayudaros. Después de dos meses y seis días de trabajo en los preparativos de la operación Sable Samurai. Vamos a hacer esa operación y os lo demostraré... Esperemos que una hipotética colaboración grupos islamistas-ETA no incluya el préstamo de un terrorista suicida”.
El etarra Iñaki De Juana Chaos, mantuvo una conversación con una amiga en febrero de 1998. Estaba ingresado por aquél entonces en la cárcel de Melilla y le decía: "Si los integristas quisieran, los españoles echaban a correr de aquí en una semana, igual que echaron a correr del Sáhara". Este asesino era conocido dentro de la organización por su teoría acerca la Doble Presión o Teoría de las Cargas, que se basan en que el Gobierno de España no podría soportar una fuerte ofensiva terrorista en el norte a la vez que una campaña de atentados islamistas en el sur, como forma de reclamar Ceuta y Melilla. En esta situación, el Gobierno tendría que decidir entre ceder las plazas de soberanía o aceptar el proceso de autodeterminación en el País Vasco. Se encontraron escritos de Juana Chaos defendiendo estas tesis.
Tras recibir los privilegios de rigor concedidos a los etarras y denegados a los demás presos, y celebrar el 11-M con marisco y champagne, de Juana Chaos recibió la orden de libertad, pero fue aplazada por una nueva causa por delitos de apología del terrorismo y similares.
LOS PLANES Y LOS HECHOS
ESTÁ perfectamente claro que ETA tiene sus propios planes. No es muy descabellado pensar que ETA estaría conectada en cierta manera a los islamistas y podría perfectamente disponer de comandos desconocidos para todos los demás integrantes, (excepto para los máximos dirigentes) que no reivindicarían sus acciones, estando a salvo y bien protegidos en las mismas cárceles francesas y españolas.
No es descartable que forme parte de la estrategia de Chaos el permanecer en la cárcel para dirigir la organización terrorista desde el interior de España. Sería más difícil dirigir la banda desde el extranjero. Lo mismo podría hacer Antza desde su prisión francesa. Estos son dos verdaderos cerebros creadores de las estrategias y de la manera de llevarlas a la práctica. Son, además, perfectos conocedores de la organización y sus entresijos y tendrían autoridad sobre algún comando, desconocido por el resto de la banda. Nunca han dicho que no participó ETA en el 11-M. Es más, lo han celebrando brindando con champagne. Hay constancia de que Mikel Antza, “Iñaki”, y “Carmen” se reunieron con terroristas de Al Qaeda para diseñar un programa conjunto de atentados en Madrid.
El “Comando Itinerante” o “Comando Francés” era perfectamente desconocido por el resto de comandos etarras. Nunca reivindicó sus atentados, que fueron adjudicados (cuando interesó) por la propia cúpula de la organización con la que gestionarían sus acciones y de la que recibirían órdenes directas. Siempre, eso sí, adjudicando las acciones a otros.
El mencionado “Comando Itinerante”, conocido también como “Comando Francés”, fue creado por Txomin en 1.978. Estaba formado por ciudadanos franceses y era desconocido por el resto de los comandos activos. Dependía directamente del número uno de turno en la cúpula de la banda terrorista. Sólo recibía órdenes ejecutivas del máximo dirigente. Nunca revindicó sus acciones, que a su vez eran atribuidas al resto de comandos para ocultar su presencia, lo que contribuyó a su éxito durante años y a la total desorientación de las policías española y francesa. Estaba formado, recordémoslo, por: Henry Parot, su hermano Jean Parot y Jacques Esnal. Fue desarticulado en 1.990, tras la detención de Henry Parot en Sevilla, siendo entonces máximo dirigente de ETA Mujika Garmendía.
En la época de Txomin este comando realizó, sobre todo, atentados del tipo tiro en la nuca, cambiando de tercio a los de coche bomba durante el mando de Mújica. Entre otras barbaridades se le atribuyen la de la Casa Cuartel de Zaragoza.
En 1.992 la cúpula etarra utilizó al “Comando Itinerante” junto a otro falso comando itinerante, para atacar la “Expo” de Sevilla, los Juegos Olímpicos de Barcelona y el Levante español. Estaba formado por José Luis Urrusolo Sistiaga, Idoia López Riaño y Fernando Díaz Torres.
Tras la detención del Comando Itinerante o Francés (que existe desde antes que asesinaran a Carrero Blanco) han surgido varios comandos de este tipo, formados por etarras “legales”, o sea, no fichados por la policía. Ni se conocen todos públicamente, ni se conoce el paradero de los desaparecidos etarras con experiencia en anonimato, vida clandestina y no reivindicación. No son conocidas sus acciones ni su mera existencia por los demás etarras.
La experiencia, la manera de actuar de ETA y la lógica nos dicen que hay suficientes motivos para afirmar que ETA podría haber participado en el 11-M.
En el artículo de la semana que viene expondré a mis amables lectores más razones de la presumible participación etarra en la masacre de los trenes.
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