Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año X
Edición Nº 2976
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 martes, 09 de febrero de 2010 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Chat
Foro
Compras
Directorio
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Formación
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Ocio
Humor
Programas TV
Cine
Teatro
Encuesta
Deben votar los inmigrantes
 
  No
  Es indiferente
  Haz click para votar
   
 
 
  Firmas Invitadas - Edición Nº 170
Semana del 6/3/2005
¿Participó ETA en el 11-M? (y 2)


Matías J. Ros
R ECORDEMOS que los asturianos que suministraron los explosivos presuntamente utilizados en 11-M tenían contacto con ETA y les habían ofrecido el material. Recordemos que la masacre del 11-M era algo calcado a la de la Estación de Chamartín, que se pudo frustrar por la acción policial meses antes, exactamente en Navidad. También se quisieron utilizar mochilas, dinamita y detonadores conectados con teléfonos móviles. Recordemos que los etarras detenidos en la provincia de Cuenca declararon poseer trece mochilas que nunca pudieron ser localizadas. Llevaban planos de la zona de Alcalá de Henares y de donde estaba (y está) la famosa casucha de Morata de Tajuña.

Recordemos que los 500 kilos de cloratita que se les incautó a los etarras el 29 de febrero no es la cantidad propia para poner una bomba y luego avisar que está puesta en cualquier sitio. Para eso bastaban 10 o 20 kilos. El transporte de grandes cantidades de explosivos lo hacen siempre para perpetrar una masacre apocalíptica. Los que dicen que ETA nunca hizo tal cosa y nunca la hará (Rubalcaba) mienten como bellacos. La organización terrorista ETA, puede cambiar sus pautas de comportamiento si le interesa.

Recordemos asimismo que, hace años, cuando la descomposición de la Unión Soviética estuvo ETA buscando plutonio, material fisible, arena con uranio, etc. desesperadamente, sin conseguirlo. Queremos decir que si hubieran dispuesto, por ejemplo de una denominada “bomba nuclear sucia”, explosionarla les hubiera resultado rentable políticamente. Lo hubieran hecho sin remordimientos ni cargos de conciencia. Que para las cosas del alma de estos asesinos terroristas están algunos los curas vascos siempre proclives a absolver todo lo que beneficie a la causa nacionalista.

Recordemos que la fecha de la interceptación de la furgoneta de Cuenca (29 de febrero) se produjo el mismo día en que volvieron los marroquíes de Avilés a Madrid presuntamente cargados de explosivos.

Recordemos que en el aeropuerto de Frankfurt, días antes del 11-M, el benefactor de la Humanidad Josu Ternera dijo que los españoles se iban a enterar de lo que somos capaces los vascos. Ya sabíamos los españoles que ETA mata, secuestra, extorsiona y cobra el impuesto revolucionario. Pero no era de eso de lo que nos íbamos a enterar. Nos enteraríamos de la masacre de los trenes.

Recordemos que la única mochila localizada en el lugar de los hechos (estación de El Pozo) contenía explosivo dentro de un taper, según dijo el Policía Municipal que la halló, práctica habitual de ETA. La bolsa de viaje azul -pista aportada por los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado que el gobierno de ZP ha ascendido de categoría- no consta su presencia en la estación. Su trayectoria empieza en IFEMA y en aquel lugar no había terroristas, sino forenses y otras personas dolientes. Por otro lado, si la bolsa azul hubiera estado alguna vez en la estación de El Pozo, los TEDAX la hubieran localizado. La famosa bolsa azul nunca estuvo en El Pozo. Esa es la verdad.

Recordemos que a falta del resultado de los análisis periciales sobre la composición y características de los artefactos, el procedimiento es el que ETA ha empleado en buena parte de las acciones terroristas que ha realizado (o intentado realizar) últimamente.

Recordemos asimismo que intentaron explosionar el tren Madrid-Irún las otras navidades mediante maletas bomba. También recordamos la confesión de los terroristas detenidos en la madrugada del 29 de febrero de 2.004 cuando trasladaban a Madrid una furgoneta con 536 kg de explosivo: reconocieron que en las mismas fechas navideñas intentaron poner varias mochilas bomba con en la estación de esquí de Baqueira-Beret.

Recordemos que el artefacto analizado, el único, no estuvo en El Pozo. Sale de IFEMA, nunca estalló e incluso tuvo que sonar su teléfono en la comisaría de Puente de Vallecas para que se hiciera notar a los agentes. Era la pista falsa orientada para la detención de los marroquíes por medio de la tarjeta SIM.

Recordemos que con esta espantosa masacre que atribuimos por lo menos participación a ETA, se quiso repetir la estrategia empleada en 1997 con el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco. En aquellos momentos, la banda terrorista, que pasaba por una difícil situación aunque menos profunda que la inmediatamente anterior a la legalización por parte del gobierno de ZP, quiso encontrar una salida generando una gran convulsión mediante el atentado contra el concejal popular. Con el impacto social que ocasionó aquel asesinato anunciado, ETA consideró conseguir sus propósitos, pues dirigentes nacionalistas vascos comenzaron a hablar pocas semanas después con representantes de Herri Batasuna. Estas conversaciones posibilitaron la firma del Pacto de Lizarra en 1998.

Recordemos que la precaria situación de ETA y su entramado de apoyo tenían en aquellas fechas puede explicar que hubieran optado por un atentado de esta magnitud, o de otro más fuerte, de disponer de material fisible. Ni las manifestaciones de repulsa, ni la difícil situación en que colocaría a sus organizaciones afines nunca han sido impedimento para que la dirección de la organización terrorista haya decidido materializar esta acción criminal, persuadida de que pasado poco tiempo serán mayoritarias las voces a favor de una solución dialogada del conflicto vasco de manera que puedan conseguir sus reivindicaciones. En efecto, así ha sido. El Gobierno de ZP ya está sentado con ellos en la mesa de negociaciones.

Recordemos que ETA siempre ha pretendido mostrar públicamente (urbi et orbe) que sigue siendo un actor a considerar en el futuro político de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, contraponiéndose a la política antiterrorista que durante las dos últimas legislaturas ha liderado el Gobierno de Aznar. ETA tiene especial interés en que ambas cosas sean percibidas por los responsables políticos nacionalistas y por sus propios militantes.

Recordemos, por otra parte, que con los datos disponibles hasta ahora, no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Jihad Internacional pudiera ser responsable de la ejecución de los atentados de los trenes.

Recordemos que falta una de las huellas más significativas de este tipo de atentados: el terrorista suicida. Los “suicidas” de Leganés no se suicidaron, fueron presuntamente “suicidados”, que es muy distinto. En el piso había explosivo, detonador y teléfono móvil que se accionó presumiblemente al recibir una llamada desde fuera.

Recordemos que hay quienes farisaicamente rechazan todo terrorismo venga de donde venga. Pero hacen lo que pueden para que, a ser posible, nadie ni siquiera imagine que ETA podría haber participado en el 11-M. Eso mismo hace ZP, el PSOE y los medios de comunicación afines al Imperio. Les recordamos que conoceremos la verdad. Y que la verdad nos hará más libres. Estamos en ello.
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
 
Otros artículos del autor:
Edición 189 - Personas influyentes
Edición 186 - Cadáveres en la piscina y explosivos sin iniciadores
Edición 185 - Informe actualizado sobre mafias extranjeras que operan en ESPAÑA
Edición 184 - La más tenebrosa de las sendas
Edición 169 - ¿Participó ETA en el 11-M? (1)
Edición 159 - Acebes no se enteraba de nada
Edición 158 - En el Primer Aniversario del 11-M
Edición 156 - El incendio de la torre Windsor
Edición 155 - Seguimos sin equivocarnos
Edición 153 - Un ‘NO’ como una catedral
Edición 152 - De corte a checa
Edición 150 - De las intenciones de ETA, del mercurio rojo y de lo que nos espera
Edición 149 - Sangre, sudor y lágrimas
Edición 148 - MANIPULACIÓN DEL TERRORISMO (Análisis del 11-M y sus objetivos)
Edición 147 - El cuarto confidente y otras cosas inquietantes
Edición 145 - Están ‘pringaos’
Edición 143 - Taparlo todo y pelillos a la mar
Edición 142 - Más que un complot
Edición 141 - La Guardia Civil lo sabía
Edición 139 - Somos demasiados
Edición 137 - De la dinamita, de los detonadores y de sospechosas actitudes
Edición 129 - Nuestro amigo el rey
Edición 128 - Las mafias en España
Edición 127 - ATANDO CABOS (11).- Los que saben demasiado
Edición 126 - ATANDO CABOS (10).- La sombra de Caín
Edición 125 - ATANDO CABOS (9).- Tres partidas de explosivos
Edición 124 - Atando cabos (8).- ¿Qué pasó antes del 11-M?
Edición 122 - ATANDO CABOS (7).- Sospechosos habituales
Edición 116 - Atando cabos (6)
Edición 115 - Atando cabos (5). - La pista americana
Edición 114 - Atando cabos (4)
Edición 113 - Atando cabos (3)
Edición 112 - Atando cabos (2)
Edición 111 - Atando cabos
Edición 109 - Atocha, 55, segundo piso. 24 de enero de 1.977
Edición 108 - El incendio de ‘La Escala’
Edición 106 - El juego del rol
Edición 105 - El matamendigos
Edición 103 - El crimen de los Urquijo
Edición 102 - La bailarina estrangulada
Edición 101 - Un destino fatal
Edición 100 - La mano cortada
Edición 99 - El crimen de la calle de La Greña
Edición 98 - Asesinado por error
Edición 97 - ¿Quién mató a Araceli?
Edición 94 - Relatos policiales.- XVII. La extraña muerte del presidente del Málaga C.de F.
Edición 93 - Los crímenes de Jarabo
Edición 92 - Relatos policiales XV.- Abandono de familia
Edición 91 - Relatos policiales XVI.- Tallo de hierro
Edición 90 - Relatos policiales. XV- La estanquera asesinada
Edición 89 - Relatos policiales. XIV,- La parricida de Lorca
Edición 88 - Relatos policiales XII.-La casada infiel
Edición 87 - Relatos policiales XII.- Los Galindos
Firmas
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Germán Lopezarias
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
© Copyright Vistazoalaprensa, S.L. 2001-2010