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| Cervantes era de izquierdas, republicano y catalán |
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ARA este verano, la muchachada balear de Carod-Rovira nos prepara algunos actos divertidos, por no decir patéticos. Entre otros, la conferencia que dará el filólogo Jordi Bilbeny en Porto Colom, que es el puerto de mi pueblo natal, acerca de la verdadera identidad nacional de don Miguel de Cervantes, quien, a juicio del conferenciante no se llamaba Miguel, sino Miquel y no era de apellido Cervantes, sino Sirvent o Cervent.
Advierto de entrada que lo que me parece divertido y patético no son los diez años de investigación que ha dedicado Bilbeny al tema de Cervantes, sino el eufórico papanatismo de algunos colegas y compatriotas del partido de Carod que tratan de arrimar el ascua a su sardina, creyendo y propugnando la catalanidad de Cervantes, contra la general convicción popular de que Cervantes era castellano y, concretamente, de Alcalá de Henares.
Opino que es patético el discurso político de algunos individuos que propugnan la catalanidad de todo lo bueno, al tiempo que todo lo malo se lo cuelgan a Castilla o, en último extremo, a España.
Aunque todavía no he asistido a esa conferencia, supongo que el colega Bilbeny nos contará lo que ya ha repetido en diversos foros del país, o sea, que, aunque siempre hayamos llamado Miguel de Cervantes al autor de El Quijote, posiblemente muy pronto habremos de decir que se llamaba Miquel de Cervent. Sostiene Bilbeny que “La vida de Cervantes, cien años después de su muerte, ya es una incógnita cuando se sabe con certeza que en su juventud ya fue un poeta reconocido y que su fama literaria es anterior a la edición del Quijote…”
Considera Bilbeny que el caso de Cervantes es “un misteri intencional”. También nos hablará, supongo, de cómo desaparecen los originales y las primeras ediciones de su novela más significativa, El Quijote, tal y como había sucedido con otros autores catalanes del siglo XVI, tales como Jeroni Pujades o Lluís Ponçs d’Icart, todos ellos obligados a traducir al castellano sus creaciones literarias. Afirma Bilbeny que, cuando una obra llegaba a la imprenta en catalán, salía traducida al castellano, pero donde más se le ve el plumero nacionalista o, mejor dicho, chauvinista al Sr. Bilbeny de Mataró es cuando afirma categóricamente que a lo largo de la obra inmortal, el ingenioso hidalgo recupera el sentido común y vive sus mejores gestas en Barcelona, mientras que en Castilla se le acentúan las alucinaciones y la demencia. Probablemente añadirá Bilbeny en porto Colom lo que ya dijo en Argentona el mes pasado, que Miquel de Sirvent o de Cervent “revela una defensa de les llengües vernacles” y considera que la mejor lucha por la justicia es la de los bandoleros catalanes –Rocaguirnarda, por ejemplo y, además, habla de Cataluña como la mejor nación y rinde homenaje a otra obra catalana de caballería, como es “Tirant lo blanc”.
Casi me atrevo a asegurar que el conferenciante rematará su tesis, explicándonos en catalán, como ya lo ha hecho en otros lugares, tres detalles curiosos:1: “Bona part de la biografia coneguda de Cervantes transcorre per possessions de l’antiga corona catalano-aragonesa com Nàpols, Sicília o València. 2: Les primeres edicions d’ El Quixot es realitzen a Portugal, Amberes (Flandes), Barcelona i València, tots ells territoris amb esperit independentista respecte a Castella. 3: És impossible que El Quixot sigui una novel•la fruit de l’atzar i que el seu autor fos un fill analfabet d’un ramader de Castella, ja que l’obra revela un escriptor culte, que demostra tenir coneixements dels autors clàssics, de navegació,... i de moltes altres disciplines”.
La conclusión de Bilbeny, después de diez años de investigación, es firme: Cervantes podría ser hijo de la familia Cervent de Barcelona, empleados de la Cancilleria Real, con ramas genealógicas tanto en Valencia como en sur de la Península.
Sospecho que, una vez demostrado que Miguel de Cervantes era Miquel Sirvent, el Sr. Bilbeny nos demostrará que el autor de El Quijote no era castellano de Alcalá de Henares, sino catalán de toda la vida. Sospecho también que al noventa y nueve por ciento de los veraneantes y turistas que han venido a Mallorca este año, la conferencia que organiza el partido de Carod en Porto Colom es algo que les importa un bledo y que tanto les da que Cervantes sea catalán como que sea complutense.
El uno por ciento restante queda para los iracundos que, rebatiendo al conferenciante, pondrán el grito en el cielo y repetirán aquello de que Carod no es Carod, sino Pérez , y que su santa madre jamás fue Rovira, añadiendo que si nació en Teruel no es catalán y que basta ya de cachondeo, que ya va siendo hora de que la patria vuelva a ser una, grande y libre, como antes se decía.
Pero ya digo, al noventa y nueve por ciento se la trae floja la patria chica de Cervantes e, incluso la del padre de la lengua catalana, que no fue un catalán, sino un mallorquín, Ramon Llull, quien, a su vez, no fue Ramón, sino Raimundo, ni Llull, sino Lulio, según otros conferenciantes y eruditos de hace algunos siglos.
Todas estas cosas, tan triviales, suceden a la misma hora y en el mismo planeta en que gravitan sobre millones de seres humanos el hambre y el terror.
Mientras tanto, otro sujeto con bigotes, recomienda al Gobierno que “ponga orden en su gallinero”, sintiéndose amo de todas las gallinas y diciéndole al PSOE que deje de preocuparse por el PSOE de Cataluña, puesto que el PSOE catalán también pertenece a ERC.
En conjunto, es un pan como unas hostias lo que están haciendo. Algo así como aquello que recomienda el evangelio, o sea, que los muertos entierren a sus muertos, pero uno, en su república de inocencias, se pregunta:¿Quién le ha dado vela a Josep Lluís Carod-Rovira en los entierros de Moncloa? ¿Acaso ha ido a pedir que Don Quijote de la Mancha se convierta en Don Quixot del Maresme ? ¿Qué dicen los valencianos, cuando Bilbeny asegura que Cervantes era catalán de familia valenciana ? ¿ Que dicen los del sur de la Península, que dan origen al apellido de Cervantes-Cervent-Sirvent, si el Sr.Bilbeny de Mataró les demuestra que Andalucía también es Cataluña ?
Catalunya-Sud, por supuesto…
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