E
L domingo día 15 de este mes una docena de personas, pertenecientes a la Asociación para el Desarrollo Naturista de la Comunidad de Madrid, se manifestó en la Puerta de Alcalá para protestar porque no pueden bañarse desnudos en las piscinas municipales. Hoy, día 20, se ha anunciado que el pasado martes, día 17, se firmó un convenio entre el Ayuntamiento de Madrid y la Asociación para el desarrollo Naturista de la Comunidad de Madrid. Así pues, a partir de octubre un grupo de personas va a disfrutar de forma exclusiva durante tres horas todos los sábados de la piscina municipal climatizada de la Casa de Campo. Por lo tanto, para poder usar estas instalaciones públicas entre las 11,30 y las 14,30 hay que ir en pelotas y con el carné de la Asociación Internacional Naturista en la boca.
Quiero dejar claro que no tengo nada en contra de los que se bañan en pelotas. De hecho, en mi pueblo hay dos playas de las que los naturistas, sin pertenecer a asociación alguna, disfrutan desde hace dos decenios de la arena, el agua, los peces y las piedras igual que los que llevan puesto un bañador. Es más, en esas dos playas no hay necesidad de que nadie acote el tiempo y el espacio de nadie, porque el tiempo y la educación han conseguido que las exclusividades no existan ni para unos ni para otros.
En este asunto, por tanto, me han llamado poderosamente la atención varias cosas.
1.- Si los miembros (nunca mejor dicho) de la asociación naturista se manifestaron el domingo, con amplio aparato (también nunca mejor dicho) televisivo y de rotativa apoyando la protesta, en la Puerta de Alcalá, supongo que sería porque en el Ayuntamiento nadie les había hecho caso. Normalmente, este tipo de protesta “original y mediática” se produce cuando, tras meses o incluso años de negociaciones y protestas, la Administración hace caso omiso a las peticiones.
He aquí la primera sorpresa; la protesta es tan importante que dos días después (un martes) se firma un convenio que permite el uso exclusivo de la piscina climatizada de la Casa de Campo. Me gustaría hacer una encuesta rápida entre asociaciones, colectivos, colegios, y demás grupos de personas con actividades de ocio para el fin de semana que han solicitado algo al Ayuntamiento y han recibido una respuesta tan eficaz.
2.- He conocido, además, que estos naturistas ya desarrollaban sus actividades en sendos solarium naturistas en otras instalaciones deportivas municipales del Barrio del Pilar y La Elipa. Luego, el Ayuntamiento ya colaboraba con ellos.
3.- Me pregunto, entonces, a qué viene la protesta en la Puerta de Alcalá el domingo pasado. Y se me empieza a poner cara de imbécil, mientras voy desgranando hipótesis:
a) Para la Administración local el naturismo es un tema de interés social y por eso se ha confeccionado, negociado y aprobado un convenio de colaboración en un solo día sin tan siquiera pasar por una comisión de Gobierno (la protesta fue el domingo y se suscribió el martes. El único día hábil fue el lunes).
b) Todo estaba negociado. Alguien podía protestar. Se sugirió a la asociación que sus miembros se desnudaran en la Puerta de Alcalá para dar una coartada al concejal de Deportes para justificar la firma del convenio.
c) El concejal es naturista.
d) Alguno de los naturistas está bien relacionado con miembros de la Administración y con los medios de comunicación.
e) Los naturistas querían exhibirse.
f) Todo esto, en realidad, forma parte de un programa de televisión que veremos próximamente en horario de tarde o con cámara oculta.
g) Todo es una campaña de márketing perfectamente organizada por la asociación naturista para conseguir socios y así conseguir que las tres horas del sábado no les cuesten ni 50 céntimos de euro. El concejal ha picado como un pardillo.
h) Entre todos nos han vuelto a tomar por tontos.
Se pueden hacer muchas más hipótesis de trabajo, pero voy a dejar a la imaginación del lector lo que puede haber ocurrido aquí y si esto es sintomático de lo que está ocurriendo en esta sociedad tan corrompida y tan insolidaria.
Digo esto, porque me vienen a la mente decenas de colectivos que esperan hace meses a las puertas de la Administración para obtener respuestas a verdaderos problemas familiares y personales. A lo mejor, tienen que presentarse desnudos.
|