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SERÁ que, aunque nadie lo sepa, ha empezado la tercera guerra mundial? ¿Será que, aunque nadie se haya dado cuenta, las dos primeras batallas ya se han celebrado, con el mismo partido ganador en ambas ocasiones? Bueno, ganando no…mejor dicho, aniquilando al otro combatiente. Según los datos, el vencedor tiene toda la ventaja.
No hablo del terrorismo, ni de la guerra económica global, sino de la tierra contra el ser humano. En su libro “The War of the Worlds,” H.G. Wells comienza con una introducción en la que explica como los marcianos habían tomado su tiempo, esperando siglos y siglos, analizando y mirando a su victima hasta el oportuno momento para el ataque. La tierra ha hecho lo mismo. Esperando, desde la Revolución Industrial, analizando el daño que hemos hecho, herida sobre herida. Mientras nosotros, ciegos a la amenaza, seguimos con nuestra vida.
El verano pasado, la tierra lanzó su contra ataque, recordando a todo el mundo, por un momento, de lo frágil que somos frente a la naturaleza. El tsunami fue la peor batalla y la más conocida, pero no fue la única. Sólo fue el golpe más fuerte de un ataque que ha durado muchos meses. Durante esta campaña, la tragedia está Florida y el Caribe donde han hecho acto de presencia cuatro huracanes en seis semanas. En Japón, cinco tifones en dos meses. La pesadilla del tsunami… Guerra mundial, efectivamente.
Y ahora, viene Katrina, la protagonista de la segunda escena en esta guerra. Y ¿que será lo que venga en el futuro? ¿Terremotos? ¿Volcanes? Es muy poderoso el arsenal de la Naturaleza. Y nuestras armas no servirán para nada. Pero tampoco somos inútiles. Hay que darse un poco de crédito también. Durante una misión reciente, unos astronautas que navegaban cerca de la Tierra comentaron que podían ver desde la nave el daño ecológico que hemos hecho al planeta Un articulo que he leído recientemente advierte de que una buena cantidad de especies están desapareciendo y otras están en peligro de extinguirse. Los efectos para el ambiente y la ecología de esto resultarán desastrosos. Los mares y los árboles que son proveedores de vida también están en peligro..
Todo esto se lee como fantasía, ¿verdad? ¿Será que sigo los pasos de Wells, o de esos ecologistas fanáticos que se atan a los árboles en la Amazona? No, para nada. Yo tengo coche. Disfruto de la comida que ha sido infectada por no se qué Me gustan las luces de Times Square. Yo soy un soldado leal de las tropas humanas. Pero también entiendo las leyes de Física. Y Newton nos enseña que “For every action, there’s an equal but opposite reaction.” Por años, nosotros fuimos los agresores. Ya le toca al otro combatiente.
Y lo más raro de esta guerra es que no hay enemigo. Estamos luchando contra nuestro mejor amigo. Y nadie se da cuenta.