Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año XIV
Edición Nº 4189
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 martes, 02 de septiembre de 2014 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Foro
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Ocio
Reflexiones
Humor
TV online
Cine
Teatro
Salud
Radio online
Consciencia
Informática
Montañismo
Encuesta
¿Va Rajoy por el buen camino?
 
  No
  No sé
  Haz click para votar
   
  Firmas Invitadas - Edición Nº 300
Semana del 28/11/2007
Encestando en las urnas
secured payday loans online


Óscar Molina
D ICE mi amigo Iñaki que si ves los últimos cinco minutos de un partido de baloncesto, lo has visto entero. El “basket” es un deporte vibrante y muy entretenido de ver, pero a efectos del resultado final no le falta razón a Iñaki; la mayoría de los partidos son muy igualados en el marcador y no se resuelven hasta los minutos finales. De esto, y de la poderosa influencia de Zapatero, tuvimos taza y media en la final del europeo que jugamos contra Rusia, durante la cual fuimos ganando la mayor parte del encuentro y que acabó en el tiro fallido de Gasol para representar el perfecto ejemplo de lo que dice mi amigo: perdimos en los cinco últimos minutos.

Lo mismo exactamente, podría ocurrirle a Rajoy. El Partido Popular empezó el partido de la legislatura perdiendo ampliamente, y fue remontando en escaladas milimétricas hasta ponerse por delante en estimación de voto, alcanzando el punto más álgido al final del tercer cuarto con la victoria en las elecciones municipales y autonómicas. La tendencia clara en el marcador de Rajoy era a subir, y la de su oponente a bajar; sin embargo, nos encontramos ahora en ante los cinco últimos minutos del partido, y el resultado vuelve a ser incierto.

Esto es así, porque de no consolidar una ventaja clara y contundente a lo largo del encuentro te encuentras ante la tesitura de jugártela en el tramo final. Y en eso estamos. Rajoy ha jugado un partido en el que el adversario ha cometido errores enormes, y si bien ello le ha posibilitado el acercarse en el marcador, y hasta superarle tímidamente, no podemos afirmar que haya sido capaz de aprovecharlos para estar veinticinco puntos arriba, situación que sería enormemente complicada de voltear incluso en un partido de baloncesto como este. Ahora, los minutos finales no van a ser los de la basura, sino los que definan quién se lleva el gato al agua. Y no creo que sea una buena situación para el gallego, habida cuenta de la panoplia de expertos en el juego sucio con la que cuenta Zapatero. Un “cinco” que va a salir a la cancha ahora y que todos podríamos recitar de memoria, plagado de peritos en rodear y protestar al árbitro, parar el juego, perder tiempo en debates que nada tienen que ver con a pelota y sobre todo, en echarle al contrario al público encima. Porque es cierto que ninguno de los dos juega en casa, si tenemos en cuenta la zanja que los de rojo han venido ensanchando entre las dos Españas, pero no debemos olvidar que quien gestiona el pabellón y todas sus instalaciones son ellos, los de la camiseta roja con el escudo de la rosa.

Aun así, creo que el Partido Popular tiene bazas en su mano que pueden darle la victoria final. Las que le proporciona la insolvencia de Zapatero, que de momento y ayuno de gestión que mostrar, tan sólo apela a su imagen, su mirada y la defensa de su posición con algo tan gastado y manido como “lo que se opone a la derecha”. Son argumentos flojos, de poco peso, porque la imagen de Zapatero anda bastante más amortizada de lo que él mismo cree, y su sonrisa, buenismo y apelación a la Paz, el Amor y las flores empiezan a no colar en la sociedad española, incluido un sector apreciable del electorado de centro izquierda que le votó, pero no para poner todo patas arriba. Del mismo modo los españoles no estamos mejor que hace cuatro años lo miremos por donde lo miremos; vivimos gobernados por quien no ha hecho nada que no sea potenciar todo aquello que nos separa ideológica y territorialmente, sin ocuparse de los problemas cotidianos y reales de sus administrados, que no tienen nada que ver con debates sobre el archivo de Salamanca, los matrimonios homosexuales o la memoria histórica. Andamos en una cuesta abajo económica que empieza a hacer complicado no ya mantener un nivel y calidad de vida aceptable, sino llegar a final de mes. Y por último porque existe una porción importante de la ciudadanía que le ha cogido miedo a Zapatero, pavor a no ver claro el final de una aventura insólita e improvisada que ha emprendido con los que desean destruir España como nación, y que tiene su exponente más lamentable en su negociación con ETA, que para colmo ha andado plagada de mentiras que el propio Presidente ha sido incapaz de ocultar. La mirada de ZP es eslogan electoral, pero son muchos los españoles que no olvidan la mirada y la expresión del Apóstol del Talante el día en que ETA mató a dos personas en la T4. Muchos se dieron de bruces con una realidad que les mostró a un Presidente que había iniciado un camino de forma irreflexiva, irresponsable y sin controlarlo en absoluto. Un camino por el que se había dejado a las Víctimas del Terrorismo, una senda jalonada de embustes sobre reuniones con los asesinos y por la que había muerto de inanición la salud democrática y la fuerza legal de un Estado que volvía a permitir a los representantes de los terroristas sentarse en el parlamento. Precios, precios y más precios para no obtener nada a cambio que no fueran dos muertos y un asidero patético sintetizado en el “dentro de un año estaremos mejor”. La cara de Zapatero aquel día, su mirada hoy electorera, fue el exponente máximo de un fracaso personal y sobre todo de una legislatura que nació tal y como la conocemos por un atentado terrorista, que manejó una banda terrorista y finiquitada de “facto” por unos terroristas.

Lo que pasa es que ni siquiera todo esto va a ser suficiente para Rajoy si él no se decide a tomar la iniciativa. Me refiero a que ha de mostrar claramente que su acción de gobierno va a ir encaminada a la recuperación de un proyecto nacional, a la vuelta del orgullo por ser español y a nada que se parezca a las medias tintas con todos aquellos que se han propuesto descoyuntar España mientras viven de los impuestos de los españoles. Rajoy ganará en esos últimos cinco minutos si ofrece un proyecto transversal que atraiga a la gente independientemente de su filiación ideológica. Un proyecto de Nación, con todo lo que conlleva de solidaridad interterritorial, cohesión y mirada al futuro. Un trazo lo suficientemente grueso en temas capitales como para que todo el mundo se identifique con él; argumentos simples y decisivos para algo tan vital como es la calidad de vida de los españoles. Una vuelta a convertir lo básico en básico y lo accesorio en accesorio; la cesta de la compra, la concordia y el cumplimiento de la Ley otra vez a la altura de su importancia; y los debates sobre guerras de hace setenta años, el feminismo de salón y el pacifismo de pose a la altura de la suya.

Un abrazo Iñaki.
approval payday loan
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
 
Otros artículos del autor:
Edición 626 - No se aplica
Edición 625 - No se aplica
Edición 616 - La mujer que yo quiero
Edición 570 - Carta del alférez Molina y Rubio sobre la decadencia de la flota de Indias
Edición 569 - Vamos a ser ejemplo
Edición 530 - Iberia: confesión en parte
Edición 524 - Soy piloto de Iberia
Edición 520 - Sobrevolando el páramo
Edición 501 - Legitimidades muy caras
Edición 494 - Banderas de nuestros padres
Edición 488 - ¿Indignados? ¿Ahora?
Edición 485 - La hora de los valientes
Edición 482 - Muerte sin dignidad
Edición 475 - En nombre de la libertad
Edición 466 - Sectores privilegiados
Edición 458 - La lección de los controladores
Edición 456 - Mientras Vd. duerme
Edición 455 - La moral de cada uno
Edición 453 - Ryanair, todo al negro
Edición 450 - El espejo vacío
Edición 448 - La gilipollez infatigable
Edición 447 - Sindicatos y bancos pintados
Edición 446 - España posible
Edición 434 - Carta
Edición 429 - Traiciones
Edición 428 - Pena, penita, pena…
Edición 420 - Menudas historias III: la tabla de salvación
Edición 418 - Cerco a la Excelencia
Edición 416 - Susto o muerte
Edición 414 - Un escándalo de 153 muertos
Edición 413 - La conquista del Sur (Menudas historias II)
Edición 412 - Incapacidad planetaria
Edición 410 - Elvis que estás en el cielo
Edición 409 - ¡Pobre aviación!
Edición 407 - Familia Gil, váyanse por favor
Edición 406 - Vivís de mi dinero
Edición 404 - ¿Y la Pandemia?
Edición 402 - Soy de derechas
Edición 401 - ¿Ke tal abuela?
Edición 399 - La tutela que nos mata
Edición 398 - Menudas historias (I).- Blas de Lezo: el día que perdieron los ingleses
Edición 397 - Una churrería
Edición 396 - Carta de un Soldado de Flandes (VII)
Edición 385 - Salvemos a Rayan
Edición 381 - De mafias chinas
Edición 376 - La calle domesticada
Edición 374 - El tramposo, su padre y los consentimientos
Edición 372 - Los barrotes que nos protegen
Edición 370 - Improcedente precedente
Edición 368 - Ni Robin Hood nos queda
Edición 366 - Señor Touriño, siguiente pregunta
Edición 364 - Arde España
Edición 363 - Atasco 2.0
Edición 362 - Fin de trayecto
Edición 361 - Las buenas horas que el dinero no puede pagar
Edición 359 - SEPLA: mitos y mentiras
Edición 357 - Copas de pino
Edición 356 - GLORIA LOMANA, O EL PERIODISMO DE BAJO COSTE
Edición 354 - La ética hiriente
Edición 352 - La Cruzada
Edición 350 - Leire can
Edición 349 - El hombre que pasaba por allí
Edición 346 - Garzón no ha estado en Arlington
Edición 345 - Sacos que hay que romper
Edición 343 - Sindicalismo comparsa
Edición 342 - Yo filtro, tú manipulas
Edición 341 - Aquí estamos
Edición 340 - Tuertos a manos de ciegos
Edición 338 - La piedra
Edición 337 - El oso, el dragón y el chacal
Edición 335 - Cuando lo que mata es el reloj
Edición 333 - ¿Quién paga el pato?
Edición 332 - ‘Casual’
Edición 331 - ¡Enhorabuena,niño!
Edición 330 - Ganar jugando bien
Edición 328 - La momia desnuda
Edición 327 - Pepiño, ese filón
Edición 326 - El señorito Iván
Edición 325 - Fumarse la Ley
Edición 321 - Bochorno a estribor
Edición 320 - De ''1984'' a 2008
Edición 319 - Hoy, como hace 200 años
Edición 317 - Las tres patas del triunfo
Edición 316 - La vida secreta de las palabras
Edición 315 - El miedo guarda la urna
Edición 314 - Currículum con garrafón
Edición 313 - Carta a un indeciso
Edición 312 - Miedo en el cuerpo
Edición 311 - ¡Eh, vosotros!
Edición 310 - La penitencia del pecado
Edición 307 - Zapatero se reinventa a sí mismo
Edición 306 - El juguete jubilado
Edición 305 - Felicidad
Edición 304 - Aquel 2008
Edición 303 - Había motivo
Edición 301 - Otra vez
Edición 299 - Al fascismo, por su nombre
Edición 298 - ¿Por qué no te callas?
Edición 297 - Cuando se siembra…
Edición 296 - Carta de un soldado de Flandes
Edición 295 - La rosa ha perdido el Norte
Edición 292 - El pastor de cabras
Edición 291 - Favores envenenados
Edición 290 - Esperando a los señores magist
Edición 289 - Abajo el telón
Edición 288 - Caracas
Edición 287 - Emputecidos
Edición 286 - Incompetencia por puntos
Edición 281 - Lo duro que esta el suelo
Edición 280 - La apoteosis del garrulo
Edición 279 - Adiós Fernando. ¡Hasta siempre!
Edición 278 - ¡Aupa pues!
Edición 277 - Descerebrados
Edición 276 - La única revolución pendiente
Edición 275 - El último palo del tenderete
Edición 274 - Del voto al panorama, o viceversa
Edición 273 - El día de la Marmota
Edición 270 - Por la de en medio
Edición 269 - Hablemos con propiedad
Edición 268 - Hermanos de sangre
Edición 267 - El Manifiesto
Edición 266 - El Oceano Mediterraneo
Edición 265 - Aramburu, el animal corral
Edición 264 - Democracia de baratillo
Edición 263 - El clavo ardiendo
Edición 262 - ¡Qué solos se quedan los muertos!
Edición 261 - Que se besen
Edición 260 - No es suficiente
Edición 259 - Visones
Edición 258 - Oleguer
Edición 257 - Carta de un soldado de Flandes (VI)
Edición 256 - Calles de fuego
Edición 255 - El pescado está vendido
Edición 254 - Que devuelva la rosa
Edición 231 - Huelgas y dobles raseros
Edición 230 - La vergüenza de Guantánamo
Edición 229 - La bronca
Edición 228 - Una de pilotos
Edición 226 - De chantajes y convicciones
Edición 225 - ‘Txapote’, ese tonto
Edición 224 - ¿Para qué pedís el “SÍ”?
Edición 223 - ¡Son las ideas, idiota!
Edición 222 - Los ojos de Pepiño
Edición 221 - La ‘cultura’ al rescate
Edición 220 - Váyase Sr. Torres
Edición 219 - La ‘muerte digna’
Edición 218 - Pobrecitos, están fatal
Edición 217 - El rebaño
Edición 216 - Si no hay canción, no hay nada
Edición 215 - Hora de principios
Edición 214 - 100: Los círculos del tronco
Edición 213 - No entiendo nada
Edición 212 - Que la Paz sea Paz
Edición 211 - La legitimidad coja
Edición 210 - Carta de un soldado de Flandes (V)
Edición 209 - Progenitores A y B
Edición 208 - Pobre Josu
Edición 207 - La última trinchera de la seguridad aérea
Edición 206 - ¿Alianza de qué?
Edición 205 - 'Si lo que vas a decir...
Edición 204 - El Carmelo, un año después
Edición 203 - “Soplen serenas las brisas...
Edición 202 - La que dispara es Maria San Gil
Edición 201 - Ofensas gratuitas
Edición 200 - Álvaro de Bazán
Edición 199 - El negociador
Edición 198 - La fuerza caduca
Edición 197 - ¡Ea, ea, ea, Pepiño se cabrea!
Edición 196 - Yo lo único que digo…
Edición 195 - Patxi en la caverna mediática
Edición 194 - Cero en tolerancia
Edición 193 - Ya están aquí
Edición 192 - Yo me apunto al talante
Edición 191 - La oportunidad
Edición 190 - La moda ZP
Edición 187 - La digna soledad
Edición 186 - Los mitos hacen caja
Edición 185 - Carta de un soldado de Flandes (4)
Edición 184 - OPA a España
Edición 183 - ‘Pasa Mariano, pasa’
Edición 182 - Setas y relojes
Edición 181 - El paripé
Edición 180 - Air France 358
Edición 179 - Legión de pollinos
Edición 178 - Escupir 'p´arriba'
Edición 177 - ‘We´re not afraid’
Edición 176 - Srebrenica
Edición 175 - Poca libertad, mucha ira
Edición 174 - El lobby gay
Edición 173 - Movimiento rojiblanco de liberación
Edición 172 - Las manos en las que estamos
Edición 171 - Mikel
Edición 170 - Francia
Edición 169 - La onda expansiva
Edición 168 - Nunca es triste la verdad...
Edición 167 - La caballería y las picas
Edición 166 - Esperanzadora Esperanza
Edición 165 - Menudo negocio
Edición 164 - La quiebra de España
Edición 163 - Venga, politicemos todo
Edición 162 - El talante se queda sentado
Edición 161 - El vídeo
Edición 160 - La guerra ha terminado
Edición 159 - ¿Queremos saber?
Edición 158 - Como los cangrejos
Edición 157 - Mosieur le president
Edición 156 - Carta abierta a Rodríguez Zapatero
Edición 155 - Yo he votado 'no'
Edición 154 - Carta de un soldado de Flandes (III)
Edición 153 - Las íes sobre sus puntos
Edición 152 - Vuelven los grises
Edición 151 - No lo veo claro
Edición 150 - Cerrando puertas, abriendo heridas
Edición 149 - España no es España
Edición 147 - Escenarios
Edición 146 - Querida Señora
Edición 145 - ZP no tiene un plan
Edición 144 - Matones
Edición 143 - Ser del ‘Atleti’
Edición 142 - Chorradas de cuota
Edición 141 - Sin identidad
Edición 140 - Se aguó la fiesta
Edición 139 - Yak 42: cagadas y chapoteos
Edición 138 - Carta de un soldado de Flandes (2)
Edición 137 - Irak, en la encrucijada
Edición 136 - Los cagapoquitos
Edición 135 - Educación para la ciudadanía
Edición 134 - Producciones ZP
Edición 133 - Los balcones del tonto
Edición 132 - Tu foto, vuestra foto
Edición 131 - Los talantazos de los santos inocentes
Edición 130 - Huelgas
Edición 129 - El talento de Mr. Shoemaker
Edición 128 - La reunión, en casa del ‘mullah’ Omar
Edición 127 - Por el Norte y por el Sur
Edición 126 - ¿Quién ha sido?
Edición 125 - ¡Más madera!
Edición 124 - Del Pluralismo hacia la Nada
Edición 123 - Terroristas ‘cum laude’
Edición 122 - ¿Son buenos los nuevos tiempos de la aviación comercial?
Edición 121 - Antiamericanismo de saldo
Edición 120 - El final de la luna de miel
Edición 119 - Carta de un soldado de Flandes
Edición 118 - La primavera de Medem
Edición 117 - Los errores del PP
Edición 116 - Torturas y dobles raseros
Edición 115 - La pérdida de España
Edición 114 - Las cosas de comer
Edición 113 - Lo que nos jugamos en Irak
Edición 112 - El erial ideológico
Firmas
_
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfonso Berroya
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Gabriela Ardiles
Germán Lopezarias
Honorio Feito
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Ansebar
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José Manuel G. Torga
José Manuel G. Torga
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
Copyleft 2001-2014