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| Testimonio |
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OS que figuramos en la nómina de "Firmas invitadas" de esta publicación digital, tanto los omnipresentes como los esporádicos, tanto los que escriben y publican tres o cuatro artículos al año como los que nos enriquecen con tres o cuatro trabajos cada semana, tanto los que redactan tres mil palabras en cada artículo como los que se despachan con quinientas y van que arden, somos proclives al testimonio personal y nos expresamos como si estuviéramos en familia, entre hermanos, cada cual con su ideología y sus gustos, pero todos en la sana convicción de que siempre son leídos y comentados nuestros escritos sin ningún prejuicio y con absoluto respeto a nuestra libertad personal.
Pocas publicaciones conozco, en la vasta red de mis navegaciones diarias, donde brille con tanto esplendor el espíritu de fraternidad y solidaridad. Es admirable la sinceridad del veterano Arbolí, cuando se emociona ante el testimonio ateo de Blanca o ante el testimonio católico de Paloma. Son fantásticos, a mi juicio, los ensayos políticos de Ismael, como lo son, también, los de Ancasvill, los de Ismel, los de Miquel Martínez o los de Arcadi Espada, aunque no sean de la misma cuerda o del mismo color.
Con todo, creo que, para el lector que se asoma por primera vez a estas páginas, ha de resultar un poco extraño que no haya insultos ni groserias en los espacios destinados al diálogo y al contraste de opiniones, es decir, en el Foro. También puede resultar extraño que personas que ya han recorrido las dos mitades del camino de la vida, es decir, septuagenarias y octogenarias, practiquen aquí el nudismo espiritual, contándonos sin ningún rubor y con total sinceridad su fe en Dios, sus fobias y sus filias a determinados políticos del pasado y del presente.
Paso la mayor parte del verano en Cala Llombards, que mira hacia el sol naciente, cerca de Porto Colom que es el puerto de mi pueblo natal, Felanitx, igual que el de Joan Mesquida, actual director general de la Guardia Civil y de la Policía. Ya he escrito aquí acerca de mi pueblo y de mis paisanos en ocasiones anteriores. De Timoner, seis veces campeón del mundo de ciclismo en pista. De Cristóbal Colón.
De Miquel Barceló, el pintor. Este año me toca a mi el pregón de las grandes y famosas fiestas patronales de Felanitx. San Agustín es el patrón de mi pueblo y en la última semana de agosto desfilan por los tablados de Felanitx los mejores artistas de España, de Europa y del mundo. Las verbenas de Felanitx cuestan un huevo y la yema del otro.
Ya empiezo a darle vueltas a lo que ha de ser mi "pregón de San Agustn-2007". Ya s que no dejar de ser un "testimonio", que es lo único que me apetece, cuando me siento como si estuviera en mi casa, en familia, entre hermanos y amigos. Me consta que, sin haberles hecho nada, algunos paisanos pensarán que soy su enemigo, porque el pregón me lo ha encargado la alcaldesa Catalina Soler, que es del PP y, además, diputada en el Parlamento balear. La suerte eligió su nombre para iniciar la votación de investidura del nuevo presidente autonómico de Baleares, el socialista Francesc Antich. La cosa empezó por un "no", el de mi alcaldesa, claro y rotundo. Al final, Antich fue presidente por 30 votos a favor y 29 en contra. Pelillos a la mar y a otra cosa, mariposa.
Dejad que esboce mi "testimonio", para no perder comba en esta publicación de gente libre y tolerante.
Una vez, siendo mozo y en tierra extraña, le oí decir a un poeta que su vida era una vida hecha de todas las vidas. Me refiero a Pablo Neruda y a los tiempos de mi juventud en Chile, donde fui, de los 17 a los 20 años, universitario, vendedor en una tienda de frutos secos, aprendiz de ebanista en el taller de los Hermanos Laporta, restaurador de antigüedades y, finalmente, "quinto" repatriado a España que se libró de la mili o, mejor dicho, sólo fue destinado a "servicios auxiliares" por insuficiencia aórtica de grado mínimo compensada. Desde entonces hasta el da de hoy en que ya soy abuelo, sólo me he dedicado a la Pintura, a la Literatura y al Periodismo. Permítaseme advertir al buen lector que, antes de redactar mis trabajos, dibujé y pinté los retratos de todos y de cada uno de los personajes que protagonizaron mis entrevistas y reportajes.
He intentado siempre dar el testimonio jubiloso y la memoria, más o menos certera, de mis encuentros profesionales con los hombres y mujeres más importantes de este siglo y del anterior y, también, con los más truhanes y miserables que ha parido madre. Todos los que protagonizan mi historia íntima de España, ellas y ellos, constituyen el único banco de datos de mi zurrada experiencia periodística en estos últimos cincuenta años. Con lo esencial de sus vidas - virtudes o defectos - he podido construir lo más definitivo de mi propia vida.
He pretendido, al escribir y dibujar mis vivencias, hacer un ejercicio de periodismo y mitología, tomando a los personajes que he tratado como a dioses de mi olimpo particular. Como en toda mitificación o religión humana, me he tragado en muchas páginas la bola de la inmortalidad que concierne a todos mis presuntos "dioses", aunque no dejo de reconocer que algunos de los que configuran el índice de mis trabajos son más malos que la peste. Y tampoco son inmortales, como cabría suponer. Son mortales de necesidad y la prueba está en que todos, tarde o temprano, criarán malvas sobre sus fangos letales. Sin humor no es posible escribir la Historia, igual que sin ironía tampoco es posible vivir la vida.
Entiendo, desde la clara conciencia de mis limitaciones e ignorancias, que la verdadera y única Historia real de nuestro tiempo y de nuestra circunstancia es aquella en que se cuenta lo más íntimo y subjetivo de nuestro trato con las personas. También he procurado, en mi apasionado festival de la memoria, resucitar y dar a la luz pública todas aquellas noticias y nociones que, en su da, no debieron o no pudieron publicarse. La reconstrucción de lo esencial, tanto si hablo con Picasso como si lo hago con Tejero, tanto si es Lola Flores la que me cuenta España como si es San Josémaría Escrivá de Balaguer, ha sido lenta y laboriosa, pero creo que ha valido la pena.
Como el poeta Neruda, diré que sólo puedo hacer entrega de "una galera de fantasmas sacudidos por el fuego y la sombra de su poca" o por mis ensueños y figuraciones, que también forman parte de la realidad que yo he vivido, de la única Historia real - y verídica - que yo conozco. En ningún momento he pretendido adentrarme - o perder el tiempo y el humor - en la investigación rigurosa de documentos o en el esforzado y encomiable empeño de los científicos de la Historia.
Con todo, me temo que he contado lo más esencial de la Historia de España, concretamente la de los españoles que he conocido en los últimos años del siglo XX, que fueron el final de un milenio, y en los siete primeros del siglo XXI.
Más de un cincuenta por ciento de las personas y personajes que he conocido han pasado ya a mejor vida. El nuevo director del periódico en el que todavia escribo y dibujo es gaditano y se llama Agustín, como el patrón de mi pueblo y como mi padre. Cuando nació Agustín Pery, en 1971, Raúl del Pozo y yo nos fuimos a la Mancha, él montado en un jamelgo y yo en un pollino, a recorrer los caminos de Don Quijote y Sancho. Las hemerotecas conservan los 17 capítulos de nuestro serial en la Mancha, publicado en "Pueblo". Aquello fue, diria yo, mi mejor testimonio de fe en el periodismo.
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| Otros artículos del autor: |
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| Edición 383 - Hasta luego, querido Baltasar Porcel |
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| Edición 322 - Triturar libros y otras labores de un Director General |
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| Edición 314 - Más allá de las victorias de Zapatero, de Rouco o de Rajoy |
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| Edición 298 - Hola, Joana, querida tocaya… |
| Edición 295 - Don Josep Lluís |
| Edición 293 - Memoria histórica de pequeños detalles |
| Edición 292 - Gente de risa, por no decir de pena |
| Edición 291 - Vergüenza ajena |
| Edición 287 - Los juicios gloriosos de Umbra |
| Edición 282 - Artículo de opinión |
| Edición 280 - Me alegra infinitamente el retorno de García |
| Edición 276 - En este viejo y zurrado corazón |
| Edición 275 - Votos y lectores |
| Edición 274 - Amigos, al margen de toda militancia y sectarismo |
| Edición 273 - Gane quien gane, felicidades |
| Edición 272 - Contento, pero no jodido |
| Edición 271 - Voto al Bien Común, ingenuamente |
| Edición 270 - De la mar de Ulises y de los amigos inmortales |
| Edición 269 - Los noventa años de Eduardo Bonnín |
| Edición 268 - La escandalera mediática |
| Edición 267 - Autoestima, encuestas 'onanísticas'... y un buen psiquiatra |
| Edición 266 - 400 curas vascos |
| Edición 265 - Bilingüe, gracias a Dios |
| Edición 264 - Blanca Sánchez de Haro y Carmen Planchuelo |
| Edición 263 - Recupero mi juvenil oración |
| Edición 262 - Mis deudas secretas |
| Edición 261 - Bajada de pantalones |
| Edición 260 - Retorno fugaz al barrio de las maravillas |
| Edición 259 - La Verdad, no tu verdad o mi verdad, sobre el 11-M |
| Edición 258 - Vieja amistad, creyente y muy católica |
| Edición 257 - La felicidad, contra viento y marea |
| Edición 256 - Alberto Closas, del ‘tinglado de la antigua farsa’ a la eterna verdad |
| Edición 255 - Carmen y Queca |
| Edición 241 - ‘Eixa Catalunya no és la nostra Espanya’, diría yo, en catalán |
| Edición 240 - ¿Quieres que te cuente cómo pasó? |
| Edición 228 - En memoria de Ávalos y de otros ilustres |
| Edición 227 - ¿De qué paz se está hablando? |
| Edición 226 - La semilla convertida en árbol frondoso |
| Edición 224 - Enfrentamientos y encabronamientos |
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| Edición 220 - Miguel Gila, en la trinchera roja del humor |
| Edición 219 - Ni rojo ni azul, sino todo lo contrario |
| Edición 218 - De Durán al PSOE, pasando por Roldán y por mi paisano Mesquida |
| Edición 217 - En memoria de Pla, 25 años después |
| Edición 216 - Homenaje a Tàvora |
| Edición 215 - Salud, Rocío. ¡Dios te bendiga! |
| Edición 214 - Me quedo en España, como un morisco de las Alpujarras |
| Edición 212 - La soñarrera |
| Edición 211 - Disfraces en la feria de los días |
| Edición 209 - Don Eleuterio, tercera entrega |
| Edición 208 - Que no me entero |
| Edición 207 - ¿Es pecado ser español de pensamiento, palabra y obra? |
| Edición 206 - Vuelve García, aleluya… |
| Edición 205 - In articulo mortis |
| Edición 204 - Del cielo y del amor con Elena Poniatowska y Joseph Ratzinger |
| Edición 203 - Con Bachelet: ¡Viva Chile, miér…! |
| Edición 202 - Las aguas fecales de la política de mi pueblo |
| Edición 201 - Del tiempo ‘inolvidable-inoxidable’ |
| Edición 200 - Democracia, pluralismo, imparcialidad |
| Edición 199 - ¡Dios no pille confesados, querido Evo! |
| Edición 198 - Más admiración que desprecio: Felicidades. |
| Edición 197 - Internet y mis amigos |
| Edición 196 - Ángeles de la guarda y otros que no están en la LOE |
| Edición 195 - Con Tàpies, de madrugada, espantando diablos |
| Edición 194 - El general Franco y el Rey Juan Carlos |
| Edición 193 - Amigos míos: Ayudadme a rescatar una verdad histórica |
| Edición 192 - Manuela y su frase. La nación de Carod |
| Edición 191 - Estatuto español de Cataluña o l’Estatut català d’Espanya |
| Edición 190 - Dos consejeras de rompe y rasga: Lucía y Encarna |
| Edición 189 - Segunda entrega sobre Amilibia-Romero |
| Edición 188 - Luz y taquígrafos sobre un premio ‘desierto’ |
| Edición 187 - Antonio baila eternamente... Era otro estilo |
| Edición 186 - Primeras impresiones: libro de Amilibia sobre Romero |
| Edición 185 - Progres y plurales |
| Edición 184 - Editorial en una humilde revista |
| Edición 183 - Va de asnos y de asesinos |
| Edición 182 - Monólogo en las últimas... |
| Edición 181 - La fe de Bono, pero menos da una piedra |
| Edición 180 - La otra ‘escopeta nacional’, versión Quintana-Otegi-Carod |
| Edición 179 - Los esbirros |
| Edición 178 - ¡Qué bochorno, señor Del Olmo! |
| Edición 177 - Memorias para la paz |
| Edición 176 - Cervantes era de izquierdas, republicano y catalán |
| Edición 175 - Sin darle más vueltas, naturalmente |
| Edición 174 - La esperanza |
| Edición 173 - Están de moda las novelas contra la Iglesia católica |
| Edición 172 - Ni orgullo ni leches. Amor y basta. |
| Edición 171 - Manuel Fraga de mis memorias |
| Edición 170 - 'Sí' al burro de Artà |
| Edición 169 - Carod predica en mi pueblo |
| Edición 168 - Humor, superioridad, desintegración de España |
| Edición 167 - Descanse en paz Lola Flores |
| Edición 166 - Hay que joderse con el acero toledano |
| Edición 165 - Maragall y su abuelo |
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| Edición 162 - Divagación de un perdido entre la multitud |
| Edición 161 - Ni ladramos, ni cabalgamos... |
| Edición 160 - Con Rosa Montero, memorias de vejentud |
| Edición 159 - Los éxitos de Julia |
| Edición 158 - Todos a la cárcel con Berlanga |
| Edición 157 - Miquel Àngel Nadal cuelga las botas |
| Edición 156 - De rabiosa actualidad o de pura literatura |
| Edición 155 - Vicente Aleixandre, libertad y amor |
| Edición 154 - Una nota sobre Tàpies |
| Edición 153 - Rafael Alberti... y toda la mar |
| Edición 152 - Españoles españolistas, catalanes catalanistas, imbéciles imbecilistas |
| Edición 151 - Renovación del presente |
| Edición 150 - Cabalgando con adorables colegas y maestros |
| Edición 149 - Acerca de 150 personajes importantes… |
| Edición 148 - El honorable Eleuterio… |
| Edición 147 - Sentimental y nostálgico |
| Edición 146 - Don Quijote y Sancho: 400 años |
| Edición 145 - Queridísimos: |
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| Edición 143 - Con Carmen Riera, a la luz del último azul |
| Edición 142 - Carod y los Zeta-Zeta |
| Edición 141 - Mis ministros de Defensa |
| Edición 140 - Mi añorado Cela |
| Edición 139 - Lola Flores, diez años después… |
| Edición 138 - San Josemaría, Trillo y yo, pecador… |
| Edición 137 - Sobre Pablo Neruda y su llama mortal |
| Edición 136 - Santandreu y el escándalo |
| Edición 135 - Juan se llamaba Magdalena |
| Edición 134 - Manuel Fraga, ¿incombustible? |
| Edición 133 - La verdadera grandeza |
| Edición 132 - Matías y Baltasar, mis amigos |
| Edición 131 - Soldado a la máquina de escribir |
| Edición 130 - Reflexión acerca de Franco |
| Edición 129 - Leyendo a Pere Gimferrer |
| Edición 128 - Rocío Jurado y su canción a la vida |
| Edición 127 - Los 'armarios' de la Santa Iglesia |
| Edición 126 - La hora de la verdad |
| Edición 125 - El polvo y Europa |
| Edición 123 - Don Pedro Escartín |
| Edición 122 - Jaume Santandreu y su premio gay |
| Edición 121 - Julio Caro Baroja, Carod e Ibarretxe |
| Edición 120 - Evocación de un paisano multimillonario |
| Edición 119 - El futbolista Nadal y el violín de la gloria |
| Edición 118 - Conchita Piquer, ‘Suspiros de España’ en los ‘Països Catalans’ |
| Edición 117 - ¿De qué te quejas, corazón? |
| Edición 116 - Sermón de Santa Joaquina, 22 de mayo de 2004 |
| Edición 115 - En defensa de mis lenguas propias |
| Edición 114 - Hostiles y afines: ¡Qué simpleza! |
| Edición 113 - Íñigo de la esperanza y de la cagada |
| Edición 112 - ‘Conducta impecable’, amén. |
| Edición 111 - Pla y Carod-Rovira |
| Edición 110 - ‘Don Camilo’, pero al revés… |
| Edición 109 - Mi pregón de Semana Santa |
| Edición 108 - Aranguren |
| Edición 107 - Julián Marías, filósofo de la España real |
| Edición 106 - Sermón de cuaresma |
| Edición 105 - 55 semanas, 220 artículos y viñetas |
| Edición 104 - Severo Ochoa, de grata memoria |
| Edición 103 - Josep Tarradellas, también era republicano |
| Edición 102 - Eduardo Bonnín, ese santo que se le pasó a Wojtyla |
| Edición 101 - Sabino Fernández Campo, “Sabinín” para los amigos. |
| Edición 99 - En memoria del cardenal Tarancón |
| Edición 98 - Julio Iglesias y el Museo de mi pueblo |
| Edición 97 - Guillermo Timoner, seis veces campeón mundial |
| Edición 96 - ¿Periodismo ‘insecticida’? |
| Edición 95 - Memoria al rojo vivo |
| Edición 94 - Carta abierta a Jordi Pujol |
| Edición 93 - Evocación de Pedro Rodríguez |
| Edición 92 - Sonia Martínez Alonso |
| Edición 91 - La madre que me parió, la republicana |
| Edición 90 - Evocación de Serrat y Cataluña |
| Edición 89 - Mi corazón se empaña |
| Edición 88 - Amores en el Caribe |
| Edición 87 - La foto que nunca devolví |
| Edición 86 - MIquel Barceló, mi querido paisano |
| Edición 85 - Antonio Skármeta y los millones de Planeta |
| Edición 84 - Centenario de Salvador Dalí |
| Edición 83 - El marcapasos de Fraga |
| Edición 82 - Amistad y coherencia |
| Edición 81 - 'Hora de vidas', querido Germán |
| Edición 81 - Las cintas de García Carrés (q. e. p. d.) |
| Edición 80 - Mi viejo amigo Amilibia |
| Edición 79 - Del todo a la nada y viceversa, Arturo |
| Edición 78 - Paco Rabal o el magisterio glorioso de la amistad |
| Edición 77 - A Miguel Delibes, viejo y entrañable amigo. |
| Edición 76 - Quiero cantar un fandango mallorquín |
| Edición 75 - Las crisis de Ma-Ma-Ma |
| Edición 74 - Memoria de Suárez y de Tejero |
| Edición 73 - Eternamente García |
| Edición 72 - Esquelas y amores de vejentud |
| Edición 71 - ¿Qué ha sido del 'Butanito'? |
| Edición 70 - El timo de Cañellas y su ‘best seller’ |
| Edición 69 - Lo que se esfuma y Dios... |
| Edición 68 - Por el amor de una cultura |
| Edición 67 - Poetas, contrabandistas y borricas |
| Edición 66 - Sevilla, Colón, mi pueblo… |
| Edición 65 - ¿Inmigrantes españoles en España? |
| Edición 64 - ‘¡¡¡Joder, qué gorro!!!’, dijo un gallego. |
| Edición 63 - Carta de plural amor a Lara |
| Edición 62 - Diez cuentos de campaña, brevísimos |
| Edición 59 - Conocer al colega, por si las moscas |
| Edición 58 - La otra guerra del 25 de mayo |
| Edición 57 - Chumy y la pregunta inocente |
| Edición 56 - Portocolom de mis pecados |
| Edición 55 - Nacionalista... ¿por qué no? |
| Edición 54 - Anson, Lara y más prebostes de la patria mía |
| Edición 53 - Honor a 60.000 euros |
| Edición 52 - El gol de Kubala |
| Edición 49 - El gallo de ‘Pueblo’ y sus 200 plumas |
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