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Doña Frasquita no le gusta que la llamen Doña Frasquita. Creo que enferma cuando lo oye. Prefiere que la llamen Doña Ana o señora de Aznar.
A mí tampoco me gusta oírla cuando se le calienta la boca y asegura que va a hacer de Madrid la mejor ciudad del mundo. ¿Estamos tontos, o qué?
Tampoco me gustó la intervención de Doña Frasquita durante el acto en el que anunció su aceptación de ser número tres de las listas del PP a la Alcaldía de Madrid. Se nota que ha recibido un cursillo intensivo de telegenia, pero no ha aprovechado las clases: gesto duro, manos apoyadas en el atril, cuerpo hacia delante, tono de voz agresivo... No sé, pero a mí me dio la impresión de que lo que nos estaba diciendo y cómo nos lo estaba diciendo requería otras formas. Y todo para decirnos que quiere dedicar su tiempo, sus horas y su ilusión especialmente a quienes más las necesitan para superar las desigualdades.
Ya que irremediablemente la vamos a ver tomar posesión de su Concejalía el próximo junio, es el momento de desempolvar algunas declaraciones de Doña Frasquita respecto a algunos “asuntos sociales”. Ya lo han hecho la mayoría de los periódicos, pero yo no me voy a quedar con las ganas de hacerlo aquí. El que se aburra, que no lea.
Dijo Doña Frasquita sobre las parejas de hecho, un tema que me toca la narices especialmente porque yo soy el cincuenta por ciento de una: “Siempre que hay un hombre y una mujer que se quieren unir hay una familia, y luego hay otras ocasiones en las que hay una pareja de hecho”. Ya me pregunté en un artículo anterior que, si yo no formo con quien me sufre una familia, qué somos ambos dos... ¿una tribu? ¿El clan de los concostrinos?
Quizás no supimos interpretar sus palabras, y puede que ella sólo considere parejas de hecho a las de los homosexuales, para quienes también tuvo palabras inoportunas: “Con todos los respetos para todas las formas de afectividad, para un niño es mejor tener un padre y una madre que dos padres o dos madres. Eso hay que protegerlo”. Pues hala, a proteger a los niños de los homosexuales, que parece que se los comen vuelta y vuelta y con poca sal. De lo que no se enteró Doña Frasquita es que Don Gallardón se había declarado, a título personal, por supuesto, partidario de que los homosexuales puedan adoptar niños.
Doña Frasquita (¿he dicho ya que no le gusta que la llamen Doña Frasquita?), bueno, pues Doña Frasquita también se coló cuando inició una defensa imprudente de su amigo y ex alcalde de Ponferrada Ismael Álvarez, el mismo que acabó condenado por acoso sexual a una concejal.
Pero por encima de todas las cosas hay una que no la perdono y de la que casi todo el mundo se ha olvidado. ¿Quién presentó a bombo y platillo el libro de la plagiadora Ana Steel Quintana? ¡Doña Frasquita!
Está visto que los eventos literarios no son lo suyo, porque la última es de hoy mismo (viernes 10 de enero). Durante la presentación por parte de la Fundación Coca-Cola de un libro con las redacciones ganadoras de los 42 años de la historia del Concurso Nacional de Redacción, Doña Frasquita ha dicho que la lengua española es “una de las pocas lenguas milenarias”, lo que quiere decir que se ha apropiado del látín de un plumazo. Sepa Doña Frasquita que el español, el castellano como tal, es una lengua románica de las consideradas modernas y procedente del latín.
Pero lo bonito viene ahora, de donde deduzco que a Doña Frasquita le va lo de los plagios, aunque esta vez sólo sea en el título. El libro que ha presentado la fundación Coca-Cola se llama “Al pie de la letra”, y en estos momentos tengo junto a mí un libro con el mismo título, con depósito legal en 2001 y cuyo copyright corresponde a Caja Duero y a los miembros de la Real Academia. Este libro recoge textos escritos por los académicos inspirándose en la letra del sillón que ocupan.
Sea como fuere y pese a lo que haya dicho o dejado de decir, el efecto Botella ya está conseguido. La repercusión mediática ha sido tal que todo el maratón que se hizo La Trini tomando chocolate con porras con los barrederos y aprendiéndose las once líneas de Metro han quedado en nada. Y no sólo fueron medios de información general los que estaban pendientes de recoger la noticia, porque gran parte de los periodistas que cubrieron el sí de Doña Frasquita eran del corazón, así que, para seguir su carrerón hacia la Concejalía de Asuntos Sociales, a partir de ahora hay que comprarse el “¡Hola!”.
Tanto improperio del PP contra Carmen Romero cuando se presentó a diputada por Cádiz y ahora se tienen que tragar sus propias palabras y aplaudir por decreto ley a la esposa del presi.
Qué tío más listo Don Gallardón, en ocho años le vemos como candidato a la Moncloa y a Doña Frasquita de alcaldesa. ¿No quieres caldo? Pues toma dos tazas.
PDT: Me sumo desde aquí a la petición de Ricardo Aroca, decano de los arquitectos madrileños, para que el Gobierno se replantee el traslado del Tribunal Constitucional al Palacio de Comunicaciones de Cibeles. Nos roban Correos, nuestro Correos. Nos roban el disfrute de un edificio emblemático bellísimo y abierto a todos. Nos roban el poder recoger un vulgar certificado o poner un giro en un hall bellísimo. Nos roban un trozo de vida cotidiana para convertirlo, como dice Aroca, en un bunker. Nos quitan a los madrileños el disfrute del edificio donde ondeó la primera bandera republicana que se izó en España el 14 de abril de 1931.