L
AS intenciones y propuestas de los partidos, con vistas a las próximas elecciones empiezan a aclararse. Hay intenciones de mantener lo que es beneficioso y que, por un desmedido afán de este Gobierno de cambiarlo todo, aunque los expertos indicaran todo lo contrario, ha desaparecido. Una de estas cosas beneficiosas es el Plan Prever que el gobierno de ZP ha abolido desde 1º de enero de este año. Era un programa de ayudas económicas por el cual, muchos miles de españoles tenían la posibilidad de adquirir un coche nuevo o de segunda mano con todas las garantías, achatarrando su viejo automóvil que contaminaba y que carecía de los homologados elementos de seguridad para circular que hoy se exigen a los coches, lo que suponía un peligro para la seguridad del tráfico.
Ahora, la consciencia de unos en contra de la vehemencia de otros, puede volver a poner las cosas en su sitio. Según parece, el equipo que prepara el programa electoral del Partido Popular para el 9 de marzo, incluirá la promesa de “desenterrar” el famoso Plan Prever si bien, no sabemos como se llamará y que cantidades, cuantías o ayudas serán ofrecidas a quienes deseen de cambiar un coche viejo por otro nuevo.
Estamos seguros de que esta propuesta contará con el beneplácito de las asociaciones de fabricantes, ANFAC, importadores, ANIACAM y vendedores, GANVAM, así como por los ciudadanos en general que, de esta forma, comprobarán que existen políticos sensibles a los problemas que actualmente afectan al sector de la automoción, a los que se trata de darles solución.
Los ecologistas, por su parte, es de esperar que también apoyen esta iniciativa, porque a lo de aspira, es a retirar de las calles y carreteras miles de vehículos que contaminan, logrando con ello poder respirar un aire más sano en campos y ciudades.
Desde que entró en vigor el Plan Prever en 1.977, que en 1994 se llamó “Plan Renove”, hasta su abolición el 31 de diciembre de 2007, se ha evitado la lanzar a la atmósfera más de 4,2 millones de toneladas de CO2.
En otro orden de cosas, la economía en este tema tiene un interés primordial sobre todo en la incentivación de las ventas de automóviles nuevos, ventas que durante el pasado mes de enero han descendido casi un 13% con respecto a las del mismo periodo del año pasado, algo que no sucedía en el mercado español desde hace muchos años y, en ese retroceso de las ventas ha tenido una fuerte influencia la finalización de las ayudas, aparte de la pérdida de confianza de la sociedad española para comprarse un coche, ante la incertidumbre económica que transmite este Gobierno .
Si, en el caso de que el Partido Popular resulte vencedor en las próximas elecciones, se recuperan las ayudas a la compra de un vehículo nuevo achatarrando el obsoleto, se deberá exigir por parte de esas asociaciones de fabricantes, importadores y vendedores de automóviles, que esos incentivos sean lo suficientemente amplios y generosos, con el fin de que se pueda renovar el parque automovilístico español en un plazo de tiempo menor de lo habitual, porque en ello nos va un mayor respeto al medio ambiente, una mejor y mayor seguridad vial en nuestras calles y carreteras y en definitiva, porque nuestra industria de automoción, que actualmente se enfrenta a unos retos difíciles, continúe teniendo la competitividad necesaria para ello.