Y
yo que creía agotada la capacidad de asombro: No hay mucha diferencia entre lo que hacían los espartanos con los niños que consideraban inútiles y las consecuencias de la ley que promueve el infanticidio.
Resulta que ahora, con el pretexto de que las mujeres paren ergo deciden, se ha abierto la veda del infanticidio-aborto-libre no sólo para mujeres adultas, sino niñas, sin el mínimo control ni información, por más que se entregue un sobre dizque informativo para que en tres días se decida abortar o no, y en el caso de adolescentes, menores de edad, sin siquiera conocimiento de sus padres o tutores, no ya de autorización, y eso que se encuentran bajo la patria potestad; no pueden votar, ingerir bebidas alcohólicas, firmar documentos determinados, conducir un vehículo, etc. Pero pueden abortar (perdón, ‘interrumpir el embarazo’, eufemismo infumable).
No creo que una mujer formada, con criterio propio, aborte como quien se corta las uñas de los pies; supongo que es un paso difícil, traumático y no exento de peligro para su salud, que incluso puede ser mortal. No como método contraceptivo.
Muchas mujeres, y me incluyo, han sufrido abortos espontáneos, queriendo tener al hijo cuyo nacimiento se frustró; les aseguro que es una experiencia traumática, dolorosa, con resultado en la mayoría de los casos de depresión nerviosa. La frustración y el temor a no poder concebir y dar a luz un hijo se fija en el cerebro y durante el siguiente embarazo, si lo hay, el miedo a perderlo es inevitable, hasta ver al bebé entre sus brazos.
Entiendo que pueden existir casos extremos, de índole social, económico, de salud de la futura madre, problemas de conciencia y más. Por ello, estoy en contra de encarcelar a las mujeres que, en casos concretos y excepcionales se han sometido a un aborto. Siendo éste un delito territorial, en realidad las mujeres que podían eludir la cárcel eran las que se podían permitir un viaje a países europeos conde el aborto era y es legal.
Sin embargo, quienes no tenían medios económicos, se ponían en manos de carniceros clandestinos con el mismo fin y distinto final. Cuántas quedaron estériles, cuántas murieron desangradas, sufrieron secuelas, y si recurrían a un hospital, tras el tratamiento podían terminar en la cárcel.
De hecho, no estoy a favor del aborto, y menos de la modificación a la carta de este oneroso gobierno de progres de salón que, con tal de sembrar futuros votos, dicta alegremente, con toda la frivolidad imaginable, una ley que ni era necesaria, ni había demanda social (y aunque la hubiese, ¿se atiende a la demanda social, por poner un caso, de aumentar las penas para los delitos de pederastia, de difundir, fabricar, abusar y filmar abusos a niños para hacer negocio con pornografía infantil? ¿O de la petición de la afortunadamente abolida pena de muerte? ¿O de que delitos como los mencionados no prescriban, como es en el caso de asesinato?).
Otrosí sucede con la píldora del ‘día después’. O sea, que las niñas pueden comprar en cualquier farmacia un medicamento que consiste en una combinación de hormonas sin control medico, sin receta y claro, sin conocimiento de sus padres. Me pregunto si las hijas de ZP tomarán en su día la píldora poscoital o recurrirán al aborto.
En el caso del aborto, libre hasta la semana decimocuarta de gestación, es decir, justo a la mitad del embarazo, que concluye a las veintiocho semanas o antes cuando el bebé “se adelanta” –porque de un bebé se trata–, teniendo derecho a abortar desde los dieciséis años (eso, en el papel, en la realidad ya veríamos las trampas de mercantilistas llamados médicos y el pasotismo de este gobierno del ‘como sea’) libre y gratuitamente, sin más, sin siquiera comunicarlo a los padres; y dicen las féminas De la Vega y la miembra Aído que se trata de reconocer la libertad de ‘la mujer’, proteger su dignidad, el respeto, etc., etc. …– Ahora se les llama mujeres a púberes y adolescentes que tienen la obligatoriedad de estar escolarizadas, no pueden votar ni conducir un coche, y curiosamente pueden mantener relaciones sexuales con un adulto y éstos ser acusados de abusos a menores o estupro aunque las relaciones hubieran sido consentidas– y todo ello de forma gratuita, es decir, pagado por los contribuyentes que disentimos, entre otros.
Y más escalofriante, si cabe, es que se aumente el plazo para poder abortar a las veintidós semanas de embarazo, cuando el bebé es viable, llora, se chupa el dedo pulgar –sabia Naturaleza, que lo prepara para ser amamantado– está perfectamente formado a falta de ganar peso en las siguientes semanas; y no sólo, lo que es discutible, en el caso de que el niño tenga malformaciones, lo que se podía saber con una simple amniocentesis en las primeras semanas, sino también cuando “peligra la salud física o psíquica de la madre”. He ahí el coladero, la posibilidad del fraude, el engaño, la falsificación… con resultado de asesinato. Podrá darse el caso de quien quería tener un varón y resulta que va a ser niña, o viceversa: pues nada, que es un terrible trauma psicológico para la madre, puede abortar en la semana veintidós… Y así sucesivamente. Más valdría que se recurriera a la ligadura de trompas o a la vasectomía, ambas reversibles hoy, según tengo entendido. Y aunque no lo fueran.
En cuanto a la píldora hormonal poscoital lo que se está gestando, valga el sarcasmo, es que a no mucho tardar, esas niñas compren la píldora del día después días antes, que se llegue a convertir en método contraceptivo en lugar de los profilácticos de barrera, dejando paso posiblemente a enfermedades de transmisión sexual, amén de los efectos secundarios del medicamento, desde alergias a hemorragias o embarazos ectópicos con grave riesgo para la niña o mujer que la utilice. Y ya no hablo de la posible incitación a la promiscuidad, con sus riesgos físicos y psíquicos. Parece que ya no preocupa el Sida y otras severas enfermedades de transmisión sexual, cuánta propaganda inútil, –póntelo, pónselo– para llegar a estos despropósitos, por llamarlos de alguna forma.
Al margen de razones éticas, que las hay, la ley viene a ser machista, que lo sepa tanta feminista y tanta ministra satisfecha; porque la contracepción sigue siendo responsabilidad de la mujer, los efectos adversos de los diversos métodos, los sufre la mujer, el hombre puede desentenderse.
Si esas leyes hubieran estado en vigor cuando les tocaba nacer a Zapatero, Aído, De la vega y a la superficial ministra Trini entre otros, puede que no estuvieran entre nosotros, ellos tuvieron el derecho a ver la luz, eso ni se lo plantean… ¡lo que nos habríamos evitado!
Desde hace años, en España (o estepaís, que dicen los zp-ros y demás progresía parlamentaria) existen centros de planificación familiar, donde, en caso de haber tenido un percance con los anticonceptivos de barrera o haber olvidado tomar el anovulatorio de 28 días (que se expende con receta para mujeres adultas) se facilita la píldora del día después, de forma gratuita y con control, explicando a la solicitante del uso excepcional y explicando las complicaciones que podrían derivarse de su ingesta, y en qué casos debe acudir al médico o un centro sanitario.
Los gobiernos de ZP se han caracterizado en no pocas ocasiones por echar cortinas de humo cuando tiene que rendir cuentas de su calamitosa gestión: esta vez, es una bruma gelatinosa que se puede masticar, para desviar la atención de las mentiras, manipulación de pruebas, omisiones clamorosas a los jueces, y últimamente del informe que demuestra que en los trenes de la masacre del 11-M estalló titadine, lo que deja en entredicho la versión oficial, y al descubierto que se aprovechó de la tragedia para entrar en la Moncloa. Y se permite insultar a las víctimas vivas, mutiladas y muertas, comparando a quienes exigimos que se sepa la verdad con quienes creen que Elvis vive.
Otras cuestiones nada baladíes que pretende obviar es el desastre económico y laboral, la grave crisis que según el satisfecho irresponsable negó y renegó antes de las elecciones, para qué iba a tomar medidas si no había crisis… Ahora que se supone que las toma, pan para hoy y hambre para mañana, y eso sólo para algunos, que los millones de desempleados aumentan en progresión geométrica.
Así que verán, a no mucho tardar, como se monta la polémica sobre la eutanasia, si no basta el puré de guisantes con el que ha conseguido eludir como buen trilero sus obligaciones hasta las europeas, lo hará, con sus compinches, antes de las municipales. Urge echar de la Moncloa a este nefasto individuo y su vano gobierno a la oposición. Democráticamente, a ver si se enteran de lo que es en verdad la democracia.
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