Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año X
Edición Nº 3187
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 viernes, 10 de septiembre de 2010 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Chat
Foro
Compras
Directorio
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Formación
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Ocio
Humor
Programas TV
Cine
Teatro
Encuesta
¿Debería dimitir Zp?
 
  No
 
  Haz click para votar
   
 
 
  Firmas Invitadas - Edición Nº 376
Semana del 15/05/2009
Como en Esparta


Yolanda Salanova
Y yo que creía agotada la capacidad de asombro: No hay mucha diferencia entre lo que hacían los espartanos con los niños que consideraban inútiles y las consecuencias de la ley que promueve el infanticidio.
Resulta que ahora, con el pretexto de que las mujeres paren ergo deciden, se ha abierto la veda del infanticidio-aborto-libre no sólo para mujeres adultas, sino niñas, sin el mínimo control ni información, por más que se entregue un sobre dizque informativo para que en tres días se decida abortar o no, y en el caso de adolescentes, menores de edad, sin siquiera conocimiento de sus padres o tutores, no ya de autorización, y eso que se encuentran bajo la patria potestad; no pueden votar, ingerir bebidas alcohólicas, firmar documentos determinados, conducir un vehículo, etc. Pero pueden abortar (perdón, ‘interrumpir el embarazo’, eufemismo infumable).

No creo que una mujer formada, con criterio propio, aborte como quien se corta las uñas de los pies; supongo que es un paso difícil, traumático y no exento de peligro para su salud, que incluso puede ser mortal. No como método contraceptivo.
Muchas mujeres, y me incluyo, han sufrido abortos espontáneos, queriendo tener al hijo cuyo nacimiento se frustró; les aseguro que es una experiencia traumática, dolorosa, con resultado en la mayoría de los casos de depresión nerviosa. La frustración y el temor a no poder concebir y dar a luz un hijo se fija en el cerebro y durante el siguiente embarazo, si lo hay, el miedo a perderlo es inevitable, hasta ver al bebé entre sus brazos.

Entiendo que pueden existir casos extremos, de índole social, económico, de salud de la futura madre, problemas de conciencia y más. Por ello, estoy en contra de encarcelar a las mujeres que, en casos concretos y excepcionales se han sometido a un aborto. Siendo éste un delito territorial, en realidad las mujeres que podían eludir la cárcel eran las que se podían permitir un viaje a países europeos conde el aborto era y es legal.
Sin embargo, quienes no tenían medios económicos, se ponían en manos de carniceros clandestinos con el mismo fin y distinto final. Cuántas quedaron estériles, cuántas murieron desangradas, sufrieron secuelas, y si recurrían a un hospital, tras el tratamiento podían terminar en la cárcel.

De hecho, no estoy a favor del aborto, y menos de la modificación a la carta de este oneroso gobierno de progres de salón que, con tal de sembrar futuros votos, dicta alegremente, con toda la frivolidad imaginable, una ley que ni era necesaria, ni había demanda social (y aunque la hubiese, ¿se atiende a la demanda social, por poner un caso, de aumentar las penas para los delitos de pederastia, de difundir, fabricar, abusar y filmar abusos a niños para hacer negocio con pornografía infantil? ¿O de la petición de la afortunadamente abolida pena de muerte? ¿O de que delitos como los mencionados no prescriban, como es en el caso de asesinato?).

Otrosí sucede con la píldora del ‘día después’. O sea, que las niñas pueden comprar en cualquier farmacia un medicamento que consiste en una combinación de hormonas sin control medico, sin receta y claro, sin conocimiento de sus padres. Me pregunto si las hijas de ZP tomarán en su día la píldora poscoital o recurrirán al aborto.

En el caso del aborto, libre hasta la semana decimocuarta de gestación, es decir, justo a la mitad del embarazo, que concluye a las veintiocho semanas o antes cuando el bebé “se adelanta” –porque de un bebé se trata–, teniendo derecho a abortar desde los dieciséis años (eso, en el papel, en la realidad ya veríamos las trampas de mercantilistas llamados médicos y el pasotismo de este gobierno del ‘como sea’) libre y gratuitamente, sin más, sin siquiera comunicarlo a los padres; y dicen las féminas De la Vega y la miembra Aído que se trata de reconocer la libertad de ‘la mujer’, proteger su dignidad, el respeto, etc., etc. …– Ahora se les llama mujeres a púberes y adolescentes que tienen la obligatoriedad de estar escolarizadas, no pueden votar ni conducir un coche, y curiosamente pueden mantener relaciones sexuales con un adulto y éstos ser acusados de abusos a menores o estupro aunque las relaciones hubieran sido consentidas– y todo ello de forma gratuita, es decir, pagado por los contribuyentes que disentimos, entre otros.

Y más escalofriante, si cabe, es que se aumente el plazo para poder abortar a las veintidós semanas de embarazo, cuando el bebé es viable, llora, se chupa el dedo pulgar –sabia Naturaleza, que lo prepara para ser amamantado– está perfectamente formado a falta de ganar peso en las siguientes semanas; y no sólo, lo que es discutible, en el caso de que el niño tenga malformaciones, lo que se podía saber con una simple amniocentesis en las primeras semanas, sino también cuando “peligra la salud física o psíquica de la madre”. He ahí el coladero, la posibilidad del fraude, el engaño, la falsificación… con resultado de asesinato. Podrá darse el caso de quien quería tener un varón y resulta que va a ser niña, o viceversa: pues nada, que es un terrible trauma psicológico para la madre, puede abortar en la semana veintidós… Y así sucesivamente. Más valdría que se recurriera a la ligadura de trompas o a la vasectomía, ambas reversibles hoy, según tengo entendido. Y aunque no lo fueran.

En cuanto a la píldora hormonal poscoital lo que se está gestando, valga el sarcasmo, es que a no mucho tardar, esas niñas compren la píldora del día después días antes, que se llegue a convertir en método contraceptivo en lugar de los profilácticos de barrera, dejando paso posiblemente a enfermedades de transmisión sexual, amén de los efectos secundarios del medicamento, desde alergias a hemorragias o embarazos ectópicos con grave riesgo para la niña o mujer que la utilice. Y ya no hablo de la posible incitación a la promiscuidad, con sus riesgos físicos y psíquicos. Parece que ya no preocupa el Sida y otras severas enfermedades de transmisión sexual, cuánta propaganda inútil, –póntelo, pónselo– para llegar a estos despropósitos, por llamarlos de alguna forma.

Al margen de razones éticas, que las hay, la ley viene a ser machista, que lo sepa tanta feminista y tanta ministra satisfecha; porque la contracepción sigue siendo responsabilidad de la mujer, los efectos adversos de los diversos métodos, los sufre la mujer, el hombre puede desentenderse.
Si esas leyes hubieran estado en vigor cuando les tocaba nacer a Zapatero, Aído, De la vega y a la superficial ministra Trini entre otros, puede que no estuvieran entre nosotros, ellos tuvieron el derecho a ver la luz, eso ni se lo plantean… ¡lo que nos habríamos evitado!

Desde hace años, en España (o estepaís, que dicen los zp-ros y demás progresía parlamentaria) existen centros de planificación familiar, donde, en caso de haber tenido un percance con los anticonceptivos de barrera o haber olvidado tomar el anovulatorio de 28 días (que se expende con receta para mujeres adultas) se facilita la píldora del día después, de forma gratuita y con control, explicando a la solicitante del uso excepcional y explicando las complicaciones que podrían derivarse de su ingesta, y en qué casos debe acudir al médico o un centro sanitario.

Los gobiernos de ZP se han caracterizado en no pocas ocasiones por echar cortinas de humo cuando tiene que rendir cuentas de su calamitosa gestión: esta vez, es una bruma gelatinosa que se puede masticar, para desviar la atención de las mentiras, manipulación de pruebas, omisiones clamorosas a los jueces, y últimamente del informe que demuestra que en los trenes de la masacre del 11-M estalló titadine, lo que deja en entredicho la versión oficial, y al descubierto que se aprovechó de la tragedia para entrar en la Moncloa. Y se permite insultar a las víctimas vivas, mutiladas y muertas, comparando a quienes exigimos que se sepa la verdad con quienes creen que Elvis vive.

Otras cuestiones nada baladíes que pretende obviar es el desastre económico y laboral, la grave crisis que según el satisfecho irresponsable negó y renegó antes de las elecciones, para qué iba a tomar medidas si no había crisis… Ahora que se supone que las toma, pan para hoy y hambre para mañana, y eso sólo para algunos, que los millones de desempleados aumentan en progresión geométrica.

Así que verán, a no mucho tardar, como se monta la polémica sobre la eutanasia, si no basta el puré de guisantes con el que ha conseguido eludir como buen trilero sus obligaciones hasta las europeas, lo hará, con sus compinches, antes de las municipales. Urge echar de la Moncloa a este nefasto individuo y su vano gobierno a la oposición. Democráticamente, a ver si se enteran de lo que es en verdad la democracia.
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
Últimas Opiniones en el foro sobre este artículo:
Adolfo - ( 27/08/2009 14:33:09 )
Paz - ( 18/05/2009 20:21:47 )
Otros artículos del autor:
Edición 431 - ¡Ay, el español!
Edición 400 - Carta abierta al consejero de Sanidad
Edición 399 - Los minusválidos no son números
Edición 375 - Mis queridos héroes
Edición 353 - Que se callen
Edición 331 - Cacicada ante el manifiesto de lengua común
Edición 263 - Si yo fuera atea
Edición 233 - El 'Proceso'
Edición 227 - Brubaker-Marlaska
Edición 221 - La tinta del calamar
Edición 219 - Más palabrería, como siempre
Edición 213 - Me llamarán ‘facha’
Edición 212 - Crónica de una ‘tregua’ anunciada
Edición 203 - Propósitos y despropósitos
Edición 202 - ¡ E pour si muove !
Edición 194 - Acallando conciencias
Edición 185 - Lo que oculta ZP: la ‘tregua’ firmada antes del verano
Edición 182 - Crónica de ‘estepaís’
Edición 168 - No en mi nombre
Edición 166 - De secano
Edición 155 - Hijos de Arana
Edición 153 - A grandes males…
Edición 142 - Gotzone Mora
Edición 136 - 'Cosas de críos'
Edición 133 - ¡…dita sea!
Edición 132 - El viaje
Edición 131 - Verano, 2004
Edición 129 - Costa Da Morte
Edición 126 - O todas o ninguna
Edición 125 - Aforismos
Edición 121 - Fracaso Escolar/ Fracaso Humano
Edición 120 - Pan y circo
Edición 118 - Más etiquetas, por favor
Edición 117 - Reforma de la Constitución
Edición 114 - Crimen perfecto
Edición 113 - Las Mañanitas
Edición 110 - Aranzadi, discípulo de Arquíloco
Edición 109 - Alejamiento y crimen
Edición 108 - Shalom, Sharon
Edición 107 - Mi voto
Edición 106 - Después de la masacre
Edición 104 - Nostalgia y melancolía
Edición 103 - Aquellos polvos… estos lodos
Edición 102 - Pastores
Edición 101 - Pactar con el diablo
Edición 98 - Vergüenza ajena
Edición 96 - La agonía consumista
Edición 95 - Serguei Anatoli
Edición 94 - Diálogo de sobremesa
Edición 93 - Amor y desamor
Edición 92 - Aforismos (VII)
Edición 91 - Nunca más
Edición 90 - Día universal del niño
Edición 89 - El último godo
Edición 88 - Fallos y fallos
Edición 87 - Viejos
Edición 86 - Condenados
Edición 85 - El intruso
Edición 84 - Delirio
Edición 83 - No pasa nada
Edición 82 - Presuntos inocentes, presuntos culpables
Edición 81 - La manzana
Edición 80 - Sijo
Edición 79 - Del diario de una ciclotímica
Edición 78 - El ojo de Abel
Edición 77 - La Magdalena
Edición 76 - Aforismos (5)
Edición 75 - Aforismos (4 )
Edición 74 - Aforismos (3)
Edición 73 - Mamasita
Edición 72 - Aforismos (2)
Edición 71 - Relatos.- II. Rolando
Edición 70 - Relatos. I.-Silvano
Edición 69 - Aforismos
Edición 68 - Patente de corso
Edición 67 - Gringo viejo
Edición 66 - Las rocas
Edición 65 - Los envidiosos
Edición 64 - Terrorismo familiar
Edición 63 - Terrorismo doméstico
Edición 62 - En el III aniversario de J. L. López de la Calle (Conversaciones con los que se fueron antes)
Edición 61 - Crímenes de paz
Edición 59 - Madre
Edición 58 - Del diario de Violeta
Edición 57 - Quiéreme mucho
Edición 56 - Decálogo inútil
Edición 55 - El atropello
Edición 54 - Daños colaterales
Edición 53 - Las manos
Edición 52 - El crimen
Edición 51 - Presunción de culpabilidad
Edición 50 - Justicia para Lady
Edición 49 - Cuando en la escuela se inculca el odio
Edición 48 - ¡Más madera! ¡Es la guerra!
Edición 47 - Recuperar la libertad
Edición 46 - ‘Primero se llevaron a los judios…’
Edición 45 - De la hipocresía establecida
Edición 44 - ¿Le molesta que no fume?
Edición 43 - Supersticiones
Edición 42 - Comerciar con los débiles
Edición 41 - Licencia para matar
Edición 40 - Ibarretxe se manifiesta
Edición 39 - Vampiros afectivos
Edición 38 - Abogados del terror
Edición 37 - “Normalización” del Euskera
Edición 36 - Vivir en dicotomía
Edición 35 - ¿Cooficialidad de lenguas?
Edición 34 - A propósito de eufemismos
Edición 33 - El jinete
Edición 32 - Síndrome de Estocolmo
Edición 31 - Canibalismo Social
Edición 30 - Me llamo Franz (Divagaciones)
Edición 29 - Carta a un etarra
Edición 28 - Normas para no ser odiado
Edición 27 - Estado de excepción
Edición 26 - Hasta que la muerte nos separe
Edición 25 - Septiembre: examen de Democracia
Edición 24 - Sorprendente explicación...
Firmas
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfonso Berroya
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Gabriela Ardiles
Germán Lopezarias
Honorio Feito
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
© Copyright Vistazoalaprensa, S.L. 2001-2010