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AS ayudas a la compra de automóviles, denominadas Plan 2000E, han permitido que en los últimos ocho meses, las ventas de turismos y todo-terrenos hayan alcanzado cifras que no se conocían en el mercado español, después de una buena temporada de fuertes caídas.
Estas ayudas, están formadas por incentivos de las marcas, de los concesionarios y de las arcas públicas.
Pues el Gobierno, el Ministro de Industria o el Ministerio de Hacienda, han omitido información a los consumidores en relación a las ayudas. A todos les parecía de perlas que el Gobierno incentivase la compra de vehículos nuevos achatarrando los viejos. Las ayudas que concedía el Gobierno en este sentido, eran de 500 euros que, sumadas a las de concesionarios y fabricantes ascendían a 2.000 euros.
Hasta aquí todo perfecto pero, y aquí está la omisión de información, es que en la declaración de la renta de 2009, que ya está en marcha, habrá que reflejar estas ayudas, con lo cual, estos incentivos no van a ser tales porque pueden aumentar los tramos del impuesto y tener que hacer una liquidación mayor. O sea que, quien ha recibido esos 2.000 euros, tendrá que pagar por ellos en la declaración de la renta, con lo que la ayuda no ha sido tal, si bien, desde ANFAC, la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones, se dice que solo tributarán las ayudas estatales.
¿Por qué se ha omitido esa información a los consumidores cuando han ido a comprar un coche nuevo?. Es posible que, si de antemano se hubiera avisado de que esas ayudas generan un porcentaje de IRPF, muchos se lo hubieran pensado dos veces y es posible que las subidas de las ventas de vehículos, no hubieran sido tan espectaculares.
Parece un juego de trileros, un caramelo que ha dado el Gobierno a los compradores de coches nuevos, a los que no ha informado de que esa ayuda tributa y que ahora, se lo quita vía impuesto de la renta. No se puede jugar de esa forma con la buena fe de los españoles y menos, por falta de información. Claro que, de lo que hace este Gobierno, ya no nos extraña nada.