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STAMOS a mediados de julio y, desde el primer día de este mes, está en vigor el incremento del IVA en dos puntos porcentuales, que viene a suponer un 13% de aumento, lo cual hace que los coches, a partir de este mes, valgan alrededor de 400 euros más por término medio.
También, y a partir de este mes, se ha acabado el Plan 2000 E, o sea, las ayudas gubernamentales para la compra de un vehículo, achatarrando otro vetusto, que suponían cerca de 2.000 euros, si bien, luego esas ayudas generaban un incremento en la declaración del IRPF del año próximo.
Pues, ya hay señales de lo que puede ocurrir con la desaparición del Plan 2000 E y el aumento del IVA.
Según unos datos facilitados por una agencia, en esta primera mitad de julio el descenso en las ventas de automóviles nuevos en España, ha sido de un 16%. Y nos preguntamos: ¿a cuanto ascenderá esa caída a final de mes?. Pues, posiblemente, a un 20 o 25 por ciento.
Las ayudas a la compra de un vehículo nuevo, según ha comentado el presidente de GANVAM, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Juan Antonio Sánchez Torres, le han “salido” gratis a las arcas del Estado, ya que esas ayudas revertían después en forma de impuestos, que eran abonados por los compradores de esos nuevos coches.
Los vendedores, los fabricantes y los usuarios habían solicitado al Gobierno que este Plan 2000E se extendiera hasta final de este año, lo que redundaría en el mantenimiento de la producción de automóviles en las fábricas españolas, también en el incremento de las ventas y sacar de la circulación a vehículos contaminantes y dotados de pocos elementos de seguridad. Pero el Gobierno, ha hecho oídos sordos a esta petición, con el pretexto que en otros países de la Unión Europea, también se han eliminado estas subvenciones.
Y, ahora, ¿qué?. Como decíamos, ya hay “señales” de lo que puede ocurrir en los próximos meses: descenso de las ventas, descenso de la producción, eliminación de puestos de trabajo, cierre de concesionarios... Y, por otro lado, mayor riesgo de la seguridad en nuestras carreteras, mayor índice de contaminación por emisiones de CO2 y menos seguridad vial, entre otras cosas, debido a que vehículos que deberían ir al desguace, continúan circulando por nuestras calles y carreteras.
O sea, lo que viene es el hundimiento de la industria de la automoción, que es uno de los pilares de la economía española. Y mientras, este Gobierno, apoyando al coche eléctrico. ¿Será la panacea del futuro y lo que salve a la industria española del caos?. Sinceramente, no lo creemos.
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