Suscribete al resumen de prensa Recomienda la página a un amigo
Época II - Año XIII
Edición Nº 3899
Vistazoalaprensa.com
Agregar a favoritos
Página de inicio

Imprimir
Diario digital en español: Prensa, confidenciales, artículos recomendados, firmas invitadas y mucho más...
 
 miércoles, 22 de mayo de 2013 ESPAÑA
Sumario
Cartas al Director
Prensa
Artículos
Firmas invitadas
Contraportada
Encuesta
Chat
Foro
Compras
Directorio
Medios
Postales
Libro de visitas
Buscanoticias
Enlázanos
Servicios
Buscador
Tiempo
Loterías
Euroconversor
Once
Callejero
Carreteras
Pags. Blancas
Mapa de virus
Ocio
Reflexiones
Humor
TV online
Cine
Teatro
Salud
Radio online
Consciencia
Informática
Montañismo
Encuesta
¿Va Rajoy por el buen camino?
 
  No
  No sé
  Haz click para votar
   
 
 
  Firmas Invitadas - Edición Nº 454
Semana del 10/11/2010
Objetivo: España
Honorio Feito
D ESDE que llegó al poder, el gobierno presidido por Rodríguez, no ha dejado de encabronar a media España, y de dejar anonadada a la otra media. La última tal vez ha sido llevar al Congreso la propuesta del cambio de apellidos, dando a entender con ella, que el número de españoles que no conocen a su padre requiere de la urgencia de este cambio que, por otra parte, ni preocupa ni demanda atención alguna. Desgraciadamente no es un chiste. La propuesta forma parte de una de las medidas puestas en marcha por este gobierno para conseguir el objetivo final: la destrucción de España, de sus valores tradicionales, de su memoria histórica, la auténtica. La desaparición de España comenzó a materializarse, probablemente, en los albores de la reacción económica de los años setenta. La presencia en el poder de la UCD fue una bisagra que abrió la entrada al socialismo, en esa etapa de triste recuerdo que fue la transición democrática. Digo lo de triste recuerdo al margen del contenido ideológico, por los funestos resultados en todos los ámbitos de la vida nacional. Basta a las jóvenes generaciones echar un vistazo en las hemerotecas. El socialismo reformado, exento ya de su herencia marxista, que tuvo sus tropiezos en el 34 y en el 36, intentó el cambio por la vía de la revolución armada, con resultados por todos conocidos, aunque no por todos reconocidos.

Como si se tratara de una cadena de relevos, el atentado del 11 de marzo puso en el poder al PSOE, al frente del cual, un individuo gris, pero gris oscuro, apenas conocido más allá de su entorno, fue capaz de alzarse sobre sus opositores y convertirse en la piedra angular de una forma de hacer política nada convencional. Ha gozado del beneplácito económico heredado de sus antecesores del Partido Popular y, cuando se acabó el gas, pues a joderse tocan. Si sumamos la cantidad de acciones emprendidas por este gobierno socialista, de esas que parecen un mal sueño, llenamos un cesto y, sin embargo, a la mayoría de los españoles, incluidos algunos socialistas racionales, les parece que la casi totalidad de estas acciones no eran necesarias. Pero que nadie se equivoque, son piezas de un puzzle que no tiene prioridades.

El papel desempeñado ahora por Rodríguez, alejado de eso que llamamos el sentido común, no es el dominio de un tahúr de la política, sino que forma parte de un conjunto de medidas a desarrollar. La sociedad española, sumergida en la inacción, asfixiada por la presión fiscal, confundida por las contradicciones de fondo y forma, se ve desplazada y aburrida para ejercer la esencia de este régimen político, que es el voto. Se reforma el estamento militar; se infieren serias agresiones a la familia como base de la sociedad; se permiten los desagravios de las minorías; se descuidan las formas; se vuelve la espalda a aquello que debería exigir la atención de los principales responsables y, como una afrenta, se elige a capricho a los indocumentados para ejercer cargos de primera importancia, en los asuntos de gobierno, mientras se silencia a los que han dejado parte de su juventud en un laboratorio, en un aula o en un taller, sin considerar sus aptitudes. Todo ello forma parte de un vehículo para el cambio, con el propósito de conseguir otra sociedad, otros comportamientos, otros juicios de valor.


No hay sector de la sociedad española que no se haya visto afectado por la vehemente prepotencia de este gobierno que, aparentemente, parece pensado para el mundo de la magia y la fantasía, el mundo del nunca jamás, pero un mundo de magia y fantasía que deja un regusto amargo. Sin embargo, el díscolo procedimiento que emplean, la sutil manera de colocar inapropiados usos; el manejo con que colocan normas, disposiciones y decretos; la maña con que llevan al Parlamento un asunto intemporal, inapropiado en el fondo y en la forma, para convertirlo en motivo de debate, demuestra que se sigue un patrón perfectamente pensado y planeado. Ya nos avisó Alfonso Guerra, “a España no la va a conocer ni la madre que la parió”. ¿Recuerdan? ¿Atrevimiento?, ¿imprudencia?

Al desgaste de la sociedad que comenzó ilusionada, quizás por inevitable, una transición política allá por el 75, y la huella dejada por el paso de los diferentes gobiernos socialistas en el poder, se une la ayuda inestimable de otras formaciones políticas que, timoratas, acomplejadas y ajenas al adosamiento cultural de que deberían haberse beneficiado, facilitaron ese cambio. Todavía hoy vemos como absolutamente inermes, los miembros del partido de la oposición parecen ajenos a tomar cualquier iniciativa capaz de levantar el ánimo a sus votantes que, por otra parte, parecen entregados, cabizbajos, a una nueva derrota electoral, bien en las próximas autonómicas, bien en las generales cuando estas se produzcan. El hombre fuerte del gobierno socialista, experto en manejar y manipular turbios asuntos gubernamentales, el señor Rubalcaba, acaba de anunciarlo y de manera tan clara y tan veraz que no deja lugar a la duda.

El esplendor autonómico; la destrucción de la familia; la ola de anticlericalismo que ha denunciado, en su última visita Su Santidad Benedicto XVI; la camaradería con los partidarios de ETA, frente al desprecio que suscitan las víctimas del terrorismo; los beneficios que generosamente ofrecen a emigrantes ilícitos, cuando los propios españoles que han cotizado para alcanzar ese beneficio se ven a veces desprotegidos; el homenaje permanente a los enemigos de España, o las condecoraciones a los jerifaltes de las repúblicas hispanoamericanas y el vecino de Marruecos, los actos de traición a nuestra Historia y a nuestra Bandera sólo son los exponentes de esa herramienta que va horadando la materia para darle forma. Cuando el proceso termine, efectivamente, a España no la va a conocer ni la madre que la parió, y a los españoles tampoco. Entonces, tal vez entonces, tenga sentido la propuesta de cambio del Registro Civil porque, entonces, muchos no conocerán a su propio padre.
approval payday loan
lenders
Opina sobre este artículo Compartir: Menéame Enviar a un amigo
Últimas Opiniones en el foro sobre este artículo:
Felix Arboli - ( 10/11/2010 21:33:11 )
Otros artículos del autor:
Edición 585 - Las escuelas de Merás
Edición 583 - Nuevo estudio sobre el Valle de los Caídos
Edición 579 - Una cuestión de dignidad
Edición 576 - Una trampa para el general Chicharro
Edición 575 - España sometida
Edición 574 - ¿Exigencias o lamentos?
Edición 572 - La rigidez elástica de la obra de José Luis Fernández
Edición 570 - Con tufillo a demagogia
Edición 569 - Indiferentes al ¡Sooo! Y al ¡Arre!
Edición 567 - ¡Adiós, Príncipe, hasta siempre!
Edición 566 - Los ‘shorisos’ de España
Edición 565 - Montar el Belén
Edición 564 - Montar el Belén
Edición 564 - Sindicatos: pasado, presente y futuro
Edición 563 - Los especuladores de la salud ajena
Edición 562 - Hombre rico, hombre pobre
Edición 561 - La huelga, entre conclusiones
Edición 560 - El monasterio de Obona
Edición 557 - Lo último en Informática: La desconexión
Edición 555 - La filigrana de la Justicia
Edición 555 - Las Navas de Tolosa.
Edición 554 - Las Navas de Tolosa
Edición 553 - Decidir nos toca a todos
Edición 553 - Los privilegios de la Casta
Edición 552 - Las mentiras de Carrillo
Edición 551 - Duro golpe a los votantes del PP
Edición 550 - ¿Pagan los políticos el copago?
Edición 550 - Las encuestas y el PSOE
Edición 545 - El caudillo y la historieta
Edición 542 - La irresponsabilidad de los políticos
Edición 541 - Españoles en y por España
Edición 538 - La jornada indiana de Juanillo de Lora
Edición 537 - Manzana de oro para Don Cosme Sordo
Edición 537 - Protesta y eficacia
Edición 536 - Las medidas, ¿insuficientes o inadecaudas?
Edición 535 - Soluciones para una crisis
Edición 534 - La irresponsabilidad del señor Prendes
Edición 534 - La incapacidad de los políticos
Edición 532 - La Venta del Batán
Edición 529 - La maniquea dialéctica de los políticos
Edición 529 - Y vuelta la burra al trigo
Edición 528 - Asturias, en la UVI
Edición 527 - Las derrotas de Rajoy
Edición 526 - Las promesas y los incumplimientos
Edición 525 - Señor fiscal, ¿qué pasa con el 11-M?
Edición 524 - Las pensiones y la crisis
Edición 524 - Asturias deshoja su margarita electoral
Edición 522 - Presuntos implicados
Edición 521 - Mi último artículo
Edición 520 - Nuevas elecciones en Asturias
Edición 519 - Los políticos culpables
Edición 518 - Prohibido (mal)gastar
Edición 516 - Visita al nuevo Museo del Ejército
Edición 515 - Y más de lo mismo
Edición 514 - La sordera de Urdangarín
Edición 514 - Iberia, para quedarse en tierra
Edición 512 - Condenar el franquismo
Edición 511 - Tareas para salir de la crisis
Edición 510 - Un baño de españolidad en Melilla
Edición 509 - Ahora, a remangarse y a trabajar
Edición 508 - La herencia de Flandes
Edición 507 - La triste celebridad de los ‘chorizos’
Edición 507 - Cosas del ‘mail’
Edición 506 - Un país de pillos
Edición 505 - Don Juan no celebra Halloween
Edición 505 - La crueldad de los tolerantes
Edición 503 - El foro de Álvarez-Cascos
Edición 501 - La política circense
Edición 500 - El regimiento Asturias y la Santina
Edición 499 - La ilógica socialista
Edición 492 - El único servicio a España
Edición 490 - Gallardón, erre que erre
Edición 486 - Una semana después
Edición 484 - ¿La hora del reformismo?
Edición 482 - Los Felechos y el centro Asturiano de Madrid
Edición 481 - La encuesta y los fondos de inversión
Edición 480 - La encuesta y los fondos de inversión
Edición 478 - Glamour en tiempos de crisis
Edición 475 - No toda la culpa es de Zp
Edición 473 - Un siglo de la Campaña del Kert
Edición 472 - Seguimos
Edición 468 - Corruptos de Norte a Sur
Edición 466 - Asturias, el paraíso aislado
Edición 465 - Vivir en la mediocridad
Edición 464 - A la memoria de un alcalde de los de antes
Edición 462 - Se esfumó la opción de Álvarez-Cascos
Edición 461 - Desaciertos para el Año Nuevo
Edición 459 - Un cuento de Navidad, o casi
Edición 458 - Prohibido estudiar Medicina
Edición 456 - ¡La que se nos viene encima…!
Edición 451 - El adelantado de Hugo Chávez
Edición 449 - El cabreo nacional
Edición 447 - Cuando la orden se convierte en deseo
Edición 445 - Notas a pie de página: el culebrón Cascos
Edición 438 - El mal despertar de un sueño
Firmas
_
Abel Abascal
Alberto Acereda
Alfonso Berroya
Alfredo Amestoy
Álvaro Peña
Amilibia
Antonio Castro Villacañas
Antonio Martín Beaumont
Borja Álvarez
Carmen Planchuelo
Enrique de Aguinaga
Ernesto Ladrón de Guevara
Eulogio López
Félix Arbolí
Francisco Daunis
Gabriela Ardiles
Germán Lopezarias
Honorio Feito
Hugo Alberto de Pedro (Buenos Aires)
Ignacio San Miguel
Ismael Medina
Javier del Valle
Javier Neira
Jesús Ansebar
Jesús Pozo
Joan Pla
Joaquín Abad
José A. Baonza
José Luis Navas
José Manuel G. Torga
José Manuel G. Torga
José María Moncasi de Alvear
José Meléndez
Juan Pablo Mañueco
Juan Urrutia
Julen Urrutia
Luis Irazu
Manuel Salvador Morales
María del Mar García Aguiló
Marta Rivera de la Cruz
Matías J. Ros
Miguel Ángel García Brera
Miguel Ángel Loma
Miguel Martínez
Nieves Concostrina
Óscar Molina
Pancho Linde
Pascual de Bustares
Ramón Sánchez
Ricardo Navas-Ruiz
Vasco Lourinho (Portugal)
Víctor Corcoba
Wenceslao Pérez Gómez
Wifredo Espina
Yolanda Cruz
Yolanda Salanova
Zain Deane (Nueva York)
Cartas al Director
 
Google
 
Web vistazoalaprensa.com

Quiénes somos | Contacte con nosotros | Política de privacidad

Optimizado para Internet Explorer 6 con resolución 1024 x 768
© Copyright Vistazoalaprensa, S.L. 2001-2012