Firmas Invitadas - Edición Nº 465
Semana del 26/01/2011
Apuntaciones de memoria histórica: Don Pedro Sainz Rodríguez
Antonio Castro Villacañas
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STOY seguro de que la inmensa mayoría de mis lectores no tienen ni la más pajolera idea de quién era, quién fué, este español de tan comunes nombre y apellidos. Por eso resumo a continuación lo más esencial de su biografía. Me incita a ello que Luis María Ansón lo haya citado como ejemplo político y cultural a la hora de ponerse al lado de la ministra Ángeles González Sinde en su lucha a favor de la Sociedad General de Autores y de los derechos de autor. Los méritos de Sainz Rodríguez, según Ansón, fueron: ser ministro de Educación, académico de la Lengua y de la Historia, consejero aúlico de quien para Ansón fue Juan III, y haber vivido treinta años exiliado frente al dictador Franco... Por si eso no fuera bastante, el ilustre periodista monárquico añade que su don Pedro solía decir que robar libros no es pecado. Confío en que ése no fuera ni el único ni el principal consejo que el conspirador mayor de las Españas -según le califica su panegirista- le diera al padre de quien hoy por hoy es nuestro rey.
Completo tan parcial información. Pedro Sainz nació en Madrid el año 1897. Estudió en los madrileños Institutos de San Isidro y del Cardenal Cisneros, y Letras y Derecho en Oviedo y Madrid, donde se doctoró. Con veintipocos años ganó por oposición la cátedra de Lengua y Literatura españolas en la Universidad de Oviedo. En esta ciudad formó parte de una fértil tertulia que reunía a destacados profesionales de diversas materias y actividades, y en ella se hizo amigo de un joven comandante de infantería que era gallego y se llamaba Francisco Franco. La carrera militar del "comandantín" y la universitaria del madrileño les separaron, ya que mientras este último se trasladó a Madrid para ser catedrático de Bibliología en la Universidad Central y bibliotecario del Ateneo -donde coincidió con Azaña-, el primero se fué a Marruecos y allí tomó parte activa en la fundación del Tercio de Extranjeros -la Legión- y en las batallas que dieron a España la victoria en tan difícil y costosa guerra. Resalto que Ansón no se refiere para nada a la amistad habida entre Sainz Rodríguez y Franco, pero sí a que el odio con que se distinguieron los dos citados ateneístas nació de un oscuro trasiego en el Ateneo madrileño.
Por mucho que don Pedro se rindiera al erotismo de cualquier edición rara, yo me resisto a creer que su enemistad con el jurista alcalaíno se debiera a un lance de bibliotecarios. Más lo achaco a su divergencia ideológica, pues uno de los más resaltables aspectos del erudito madrileño es que toda su vida fue un convencido y fervoroso monárquico. Por ello su acción política se desarrolló siempre al servicio de la Corona y de la dinastía borbónica, primero como diputado en las Cortes de 1931, Constituyentes de la II República, y después en las de 1933 como miembro del partido monárquico Renovación Española, con el que impulsó en 1936 la creación del Bloque Nacional para aglutinar las diversas opciones electorales de la derecha, y en nombre del cual participó activamente en la preparación y el desarrollo del Alzamiento Nacional merced a las visitas que hizo en Roma al exiliado Alfonso XIII y actuando como asesor político y enlace del general Sanjurjo antes y después de que este laureado militar encabezara el proyectado pronunciamiento.
Tan destacada personalidad política y su ya citada amistad con Franco hicieron que este le nombrara ministro de Educación Nacional en el primer Gobierno que el Generalísimo formó en 1938, año y medio después de ser elegido por sus compañeros de armas y alzamiento Jefe del Estado. Desde ese Ministerio organizó y dirigió la purga y limpieza del sistema de enseñanza republicano en todas y cada una de las facetas docentes, desde la primaria a la universitaria, pasando por la secundaria, la profesional y técnica, la artística o la mercantil. Creó la Orden de Alfonso X el Sabio para distinguir y premiar a cuantos españoles hicieran méritos para ser considerados ejemplares en sus actividades relacionadas con la cultura o el arte. Proyectó, sin llegar a realizar, un plan de reforma de la enseñanza superior, culminador del Plan de Bachillerato que implantó en 1938, sin duda alguna el mejor que han tenido los españoles y España en el siglo XX.
Su enfrentamiento con Franco, fuera de las divergencias sobre lo beneficioso, urgente y necesario de la restauración de la monarquía, se estableció cuando el Generalísimo decretó su cese como miembro del Gobierno al enterarse de que también para ir a los burdeles usaba el coche oficial de ministro... Entonces tuvo que volver a su cátedra y a sus quehaceres académicos, pero los dejó pronto pues en 1941 se estableció en Estoril para ser consejero de don Juan de Borbón, dedicado a preparar la sustitución de Franco ante el desarrollo de la II Guerra Mundial. Allí estuvo hasta 1969, año en el que regresó a Madrid por haber disuelto don Juan su Consejo Privado tras la aceptación por su hijo, don Juan Carlos, de ser el legítimo sucesor de Franco en la Jefatura del Estado a título de Rey cuando el Caudillo muriera o dejara de ejercerla. Se dedicó desde entonces a la enseñanza pública desde la Universidad de Comillas, a la privada del entonces Príncipe de España para que cuando llegara el momento desmontara el Estado que había jurado continuar y perfeccionar, y a dirigir la Fundación Universitaria Española, entidad académica preocupada por la difusión de las obras de Menéndez Pelayo y la doctrina y la práctica de una monarquía borbónica democrática y parlamentaria.
Sainz Rodríguez murió en Madrid el año 1986. Tenía 89 años y una biblioteca personal de más de 20.000 volúmenes, que con toda evidencia no había robado, pero que yo no sé ni cómo pudo reunir teniendo en cuenta sus ingresos oficiales ni dónde ha ido a parar y ahora se encuentra... Me gustaría mucho recibir informaciones, noticias, complementos y correcciones sobre esta persona, en verdad singular e importante, uno de los hombres con mayor influencia y responsabilidad en que España sea lo que es y cómo es en este siglo XXl.