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L Desgobierno de España, acaba de descolgarse con una medida “para ahorrar gasolina”. Se reduce la velocidad en autovías y autopistas de 120 km/h a 110 km/h, con el fin de reducir el consumo de carburante. Esta es una más de las “ideas luminosas” del ministro Sebastián, que ha sido respaldada por todos los miembros del Gobierno de Zapatero.
Existe un refrán que dice que “cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas” y esto es lo que está ocurriendo.
Con la que tenemos montada en España por el tema económico y lo primero que se les ocurre es reducir drásticamente los límites de velocidad en las carreteras, sin avisar y casi, casi “por la sumaria”. Han tardado muy poco tiempo en poner pegatinas en las señales de 120 cambiándolas a 110, lo que da a entender que esta medida estaba tomada hace algunas semanas. Y, lo han hecho poniendo como pretexto el ahorro de combustible, ante las revueltas que en los países árabes se están llevando a cabo en las últimas semanas, sobre todo en Libia, ya que se puede cortar el grifo petrolífero.
Este es el pretexto, porque lo que es cierto es que las recaudaciones por sanciones de tráfico han descendido en los últimos meses y, naturalmente, hay que volver a recaudar para cuadrar presupuestos y continuar con el despilfarro, ya que a 110 km/h muchos conductores van a ser más fácilmente sancionados.
No se sabe como ha calculado el Gobierno el ahorro de carburante que se puede tener, reduciendo la velocidad en 10 km/hora, y cuales han sido los parámetros por los que se ha guiado pero, desde luego, debe de haber unas mentes pensantes privilegiadas en el Ministerio de Industria que lo han hecho posible, o al menos así se interpreta. Una vez más, este Gobierno vuelve a engañar a los españoles.
La diligencia con que se ha llevado a cabo el anuncio y la puesta en marcha de la medida, nos llena de sorpresa. Pero, esa diligencia no la ha tenido este Gobierno con los miles de españoles que se encontraban en Libia y que estaban ansiosos por abandonar ese país ante los disturbios que allí han tenido lugar, mientras que otras naciones de la Unión Europea, como Francia, Italia y Alemania, enviaron aviones para evacuar a sus compatriotas y en alguno de ellos admitieron a los españoles, ya que desde España no se envió ningún medio de transporte aéreo hasta última hora. ¡Claro, suponemos que para “ahorrar gasolina”!, como ha dicho el inefable vicepresidente Rubalcaba.
En este tiempo de crisis económica, hay que ahorrar y no despilfarrar. Pues, en este caso de la sustitución de las señales de 120, por las de 110, cada pegatina que se va a colocar en las señales con los nuevos límites de velocidad, cuesta alrededor de 400 euros. Si esta cantidad se multiplica por la totalidad de las señales existentes en nuestras autovías y autopistas, la cantidad resultante es astronómica. ¿Eso es ahorro o despilfarro. Y, sin embargo, el ahorro de combustible con esa reducción será mínimo. Lo dicho: un “idea luminosa” de Sebastián, como aquélla de las bombillas de bajo consumo que regalaba el Ministerio y que a muchos hogares, todavía no han llegado.
Lo que si llegarán a los hogares de los automovilistas, serán las multas, provocadas por una medida injusta, antipopular y que daña gravemente al sector de la automoción y del transporte.