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OR fin, ya se ve un atisbo de luz al final del túnel. Precisamente en estos días se ha sabido que el Ministerio del Interior va a estudiar incrementar el límite de velocidad en autovías y autopistas, algo a lo que el anterior Director General de Tráfico, de infausto recuerdo, estaba totalmente opuesto porque según él, la velocidad era el motivo causante de un buen porcentaje de accidentes, cuando se ha demostrado lo contrario. La velocidad es causa de accidente en algo más de un 2% de los casos.
Por fin, el sentido común llega a nuestras autoridades relacionadas con la circulación en las carreteras, porque iniciar unos estudios o estar abiertos a subir ese límite de 120 km/h, es acercarse a Europa, en donde la mayoría de los países, se puede circular a mas de 130 km/h o, como en el caso de Alemania, hay tramos sin límite alguno.
Ahora, hay que matizar como se va a elevar ese límite de velocidad máxima, porque no en todos los lugares de nuestras autovías y autopistas se puede circular a más 120 km/h.
De todas formas, los automóviles actuales son muy seguros, están equipados con sistemas y medidas de seguridad activa y pasiva, que permiten que se pueda circular a más de 120 km/h y, que en caso de accidente, los ocupantes sufran el menor número de lesiones de importancia y ese, es uno de los motivos por el que se puede elevar ese límite.
Por otro lado, habrá que unificar las señales de limitación de velocidad en nuestras vías de circulación, porque no puede ser que en una autopista o autovía de muchos kilómetros de recta, haya limitaciones de velocidad cada 4 o 5 kilómetros y, entre ellos, un radar, con el fin de recaudar.
Capítulo aparte merecen los conductores. Hay que concienciar a los conductores de que cuando se conduce un vehículo, del tipo que sea, hay que ir con toda la atención puesta en lo que se está haciendo, esto es, en la conducción. Hay que poner los cinco sentidos en la carretera, en los vehículos que vienen detrás o en los que van delante, en las curvas, en operar las señales de cambio de vía o de carril cuando se vayan a efectuar esas maniobras, etc., pero no, en ir pendiente de la aguja del cuenta kilómetros o, en donde está situado el próximo radar anunciado, porque eso resta facultades para ir atento al tráfico. Y, mucho menos, hablar por teléfono, tomar alcohol, fumar o cambiar el CD o de emisora de radio, porque esos segundos que se pierden en la distracción, pueden ser cruciales para que un accidente ocurra. También, habrá que concienciar a los conductores díscolos o jóvenes sobre la máquina que están manejando y que, de sus acciones, se puede pasar de un elemento de ocio y placer a una causa de dolor.
Así mismo, también debería de hacerse una campaña con aquellos conductores que circulan a su “tran tran”, esto es, van a una velocidad reducida para el tráfico de la vía, algo que es tan peligroso como circular a 150 kms/h.
Y, por supuesto, formar a los nuevos conductores a familiarizarse con estas nuevas velocidades, a extremar la precaución, conocer más a fondo el comportamiento del vehículo que llevan en sus manos y en una mayor seguridad vial.
Así, es seguro de que estas nuevas medidas, harán mas fluido, rápido y seguro el tráfico en nuestra red vial. Ahora, toca esperar a que sean aprobadas.
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